Manrique prioriza las mercancías sobre los pasajeros en el debate sobre la alta velocidad

Christian Manrique
EP
Actualizado 03/07/2010 14:26:32 CET

El presidente del Puerto pide respeto para "la primera empresa de Cantabria"

SANTANDER, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), Christian Manrique, prioriza los tráficos de mercancías frente al de pasajeros en el debate sobre la llegada del tren de alta velocidad a Cantabria.

El presidente del Puerto de Santander ha abogado, en declaraciones a Europa Press, por "apostar por infraestructuras productivas, de las que generan riqueza" y "huir de los debates estériles".

"Como cántabro, quiero y defiendo que el AVE llegue a nuestra Comunidad Autónoma porque es un gran avance en el transporte de pasajeros", asevera Manrique, quien no obstante tacha de "erróneo" el argumento sobre los efectos en las mercancías para el Puerto de Santander de la conexión de Madrid por Palencia.

"El AVE es una marca comercial que transporta pasajeros pero no transporta mercancías ni lo va a hacer", aclara Manrique, quien explica que sí existen vías de alta velocidad que están diseñadas para que puedan circular por ellos también los trenes de mercancías.

Pero en ese caso, el presidente del Puerto enfatiza que "hay que ser muy rigurosos para que el uso compartido de la misma vía entre el AVE y los trenes de mercancías sea eficaz".

"O la gestión en el uso compartido de la misma vía por tren de mercancías y tren de pasajeros es casi perfecta, o los puertos necesitarían una vía exclusiva para mercancías", advierte.

Al respecto, puso como ejemplo las líneas de uso compartido de mercancías y pasajeros en Valencia y Barcelona, que "no está funcionando bien", o en Madrid-Sevilla.

Allí, recordó, se hizo una vía para uso compatible para la circulación de trenes de mercancías y trenes de pasajeros, pero "a día de hoy, las mercancías viajan por la antigua vía convencional, por la sencilla razón de que está más despejada y su uso es más rentable".

En su opinión, para el Puerto de Santander lo "ideal" en la conexión ferroviaria con Madrid sería contar con una vía exclusiva para el transporte de mercancías.

"Actualmente tenemos una vía por la que transitan tanto los trenes convencionales de pasajeros como los de mercancías. Si en este mismo trazado, con nuevas vías de alta velocidad, los trenes de mercancías han de compartir la vía con los trenes de pasajeros, habría que hacer un esfuerzo técnico y económico extra para compatibilizar ambos tráficos", señaló.

Para Manrique, "cuanto más despejadas tengamos las vías, sean convencionales o de alta velocidad, para mover mercancías, mejor para el Puerto".

Por tanto, reclamó prudencia "porque es imposible hacer cálculos o ser categórico sin conocer exhaustivamente el proyecto final".

ALTERNATIVA POR REINOSA

En cuanto a la alternativa de que la alta velocidad llegara hasta Reinosa y de ahí en adelante se hicieran mejoras en la línea férrea hasta Santander, "incluyendo la duplicación de la vía entre Corrales y Santander", indicó que significaría reducir el viaje Madrid-Santander al entorno de las tres horas, que es el objetivo que se persigue.

"Esto significaría una mejora sustancial para viajeros" y una "importantísima mejora" para las mercancías, ya que dejaría la vía entre Palencia y Reinosa "prácticamente en exclusiva" para las mercancías, mientras que entre Reinosa y Santander tendría "suficiente capacidad para absorber los incrementos actuales y futuros del tráfico de mercancías por ferrocarril".

Manrique recordó que, a petición precisamente del Puerto de Santander, ya hay una obra en marcha de construcción de una catenaria nueva entre Mataporquera y Reinosa.

Y añadió que el Ministerio de Fomento ha encomendado a ADIF la continuación de la construcción de una nueva catenaria entre Reinosa y Bárcena y Torrelavega-Santander, lo que "influirá positivamente en la fiabilidad de los servicios".

RESPETO PARA EL PUERTO

Por otra parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander pidió respeto para la que reinvidicó como "la primera empresa de Cantabria".

Según recalcó, el Puerto de Santander ha cerrado el primer semestre de 2010 con un incremento del tráfico de un 11%, la captación de un 16% más de clientes y en el último año se han invertido más de 100 millones de euros.

Entre las inversiones, Manrique citó infraestructuras como el Puente de Raos o la terminal de graneles sólidas, y recordó la captación de tráficos de nuevas marcas de coches y los tráficos siderúrgicos, además del posicionamiento como "líderes" en las conexiones con Inglaterra a través de cinco escalas semanales o la condición de "referente" en las autopistas del mar o el tráfico Ro-Ro.

"Los datos son estos y, por mucho que se pretenda, no cabe otra descripción posible. La única descripción que puede hacerse actualmente del Puerto de Santander es positiva", sentenció Manrique, quien remarcó que "todo esto" se produce en un contexto internacional de crisis.

"Hemos demostrado nuestra fortaleza en plena crisis. Los puertos dependen mucho de la economía internacional y, aún con todo, hemos sido el puerto del norte que, junto con Bilbao, mejor se ha comportado en 2009", subrayó.

"El Puerto es la primera empresa de Cantabria y todo el mundo debería ser, al menos, respetuoso con el trabajo que estamos haciendo", aseveró Manrique.

Así, recordó que el Puerto de Santander genera un volumen de empleo superior al 24% del total del empleo regional, y un 32% del valor añadido bruto de Cantabria.

CRISIS ECONÓMICA

El presidente del Puerto aseveró que la apuesta por las energías renovables "no es una opción", sino "una obligación".

Manrique opinó que Cantabria "ha avanzado mucho" en desarrollo industrial en los últimos años, aunque precisó que "aún queda camino por recorrer".

"Con el desarrollo eólico Cantabria puede aspirar a ser una región puntera en renovables y además, esto traerá un desarrollo industrial de alto valor añadido que se traducirá en empleo y competitividad", consideró.

Manrique ve "imprescindible" que se tenga "altura de miras" para abordar la salida de la crisis, ante la que abogó por "evitar que las necesidades de la confrontación política diaria entorpezcan las soluciones".

A su juicio, esta crisis es "diferente" a las anterior, al estar resultando "más dura y más intensa". Y en consecuencia, la salida "requiere nuevos enfoques, más pensamiento a largo plazo y un cambio de mentalidad económico, social y político".

"Hay que apostar, como se está haciendo, por medidas valientes y pensar en infraestructuras productivas, de las que generan riqueza en vez de gasto", afirmó, tras advertir de no se puede "afrontar los nuevos retos con viejos esquemas".

"El cambio de modelo productivo ha de pasar por la igualdad de oportunidades, por la educación, por la tecnología y por una economía orientada a la productividad. El cambio económico se llama productividad, el cambio social se llama compromiso compartido entre gobiernos y ciudadanía y el cambio en la mentalidad política pasa por trabajar en soluciones a los problemas y huir de los debates estériles", sentenció.

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