Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 16/09/2008 11:46
Un total de 52 niños y jóvenes ciegos o con discapacidad visual grave de Cantabria afrontan estos días la vuelta a la actividad escolar y académica con el apoyo de la ONCE, que cuenta con ocho equipos específicos de apoyo educativo en la región.
En el conjunto de España se incorporan al cole cerca de 7.400 alumnos ciegos y la ONCE cuenta con 33 equipos de apoyo. Los profesionales de estos equipos trabajan intensamente para planificar el conjunto de intervenciones que van a llevar a cabo durante todo el curso escolar con el fin de facilitar a estos alumnos su aprendizaje.
Este trabajo se desarrolla en consonancia con las administraciones públicas responsables de la Educación en sus ámbitos de actuación, según informó hoy la ONCE en un comunicado.
Del total de 7.373 alumnos con problemas graves de visión que reciben esta atención educativa, 7.234 están escolarizados en educación integrada en centros ordinarios (98,1%) y 139 (1,9%) en los centros escolares de la Organización, que dan cobertura a todo el territorio nacional.
Por nivel de estudios, 1.389 niños corresponden a Educación Infantil; 1.336 son de Educación Primaria; 876 están en la ESO; 271 en Bachillerato; 243 en Formación Profesional y 3.258 en otro tipo de enseñanzas, muchos de ellos en la Universidad.
Andalucía es la comunidad autónoma que cuenta con más alumnos ciegos (1.732), seguida de Cataluña (1.283), Madrid (1.178) y la Comunidad Valenciana (598). Por el contrario, La Rioja es la región que cuenta con menos escolares con discapacidad visual (39), seguida de Cantabria (52), Navarra (65 y Asturias (121).
La inclusión de los niños ciegos en un ámbito educativo normalizado responde a la tendencia generalizada de crear un único sistema donde se integren todos, "prevaleciendo siempre el derecho de cualquier alumno a recibir una atención educativa equitativa y de calidad, y respetando las necesidades específicas de cada uno de ellos".
Los profesionales de la ONCE se ocupan diariamente de atender las necesidades de cada alumno en todos aquellos aspectos relacionados con su discapacidad visual, afirmó la Organización.
A su juicio, la inclusión de alumnos con discapacidad en las aulas ordinarias consigue una integración de estos chicos en la sociedad y también el conocimiento de esta situación por parte del resto de niños, que conocen de las particularidades de sus compañeros.
TÉCNICOS DE LA ONCE.
Los técnicos de la ONCE acuden a sus centros de enseñanza para facilitarles aprendizajes que requieren de un mayor grado de especificidad, como el código Braille o programas de estimulación o entrenamiento visual, el manejo de dispositivos tecnológicos que permiten el acceso a la información, el uso de las nuevas tecnologías, la adaptación de materiales, etc. Además, orientan y asesoran al profesorado y a las familias para resolver posibles dudas.
Todos los profesionales de la ONCE reciben una formación especializada en los Centros de Recursos Educativos de la ONCE (CRE) para mejorar año a año su preparación. Este último verano se han celebrado 21 acciones formativas con diferentes temáticas en las que han participado casi 527 profesionales.