El PP ve en la sentencia del Instituto de Hidráulica y el Tanque otro "paso atrás" que se suma a los del Ecoparque o GFB

Actualizado 25/11/2009 14:21:04 CET

Diego cree que "la imagen" es "lo único importante" para un Ejecutivo que "no está ni se le espera", ya que no hay "ni Gobierno ni líder"

SANTANDER, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP regional, Ignacio Diego, ha afirmado que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) que anula la licitación de los proyectos del Instituto de Hidráulica Ambiental y el Gran Tanque de Ingeniería Marítima es "un paso atrás" que se suma a otros como la anulación del concurso del socio del Ecoparque Besaya, los "traspiés" que hubo en el concurso de La Remonta o lo sucedido en torno a la fábrica GFB, "el mayor desatino en la Historia" de la Comunidad.

El líder de la oposición se pronunció así hoy, en una rueda de prensa convocada para informar de las propuestas de su partido ante la crisis.

Tras destacar que el Instituto de Hidráulica y el Tanque son una de las "apuestas firmes" de la región por la innovación y las nuevas alternativas económicas, el 'popular' manifestó que la sentencia conocida ayer es "un paso atrás" que forma parte de un "listado".

Así, rechazó las declaraciones realizadas este martes por el consejero de Economía y Hacienda, Ángel Agudo, en el Parlamento cántabro, --durante el debate de la enmienda a la totalidad a los Presupuestos de 2010 presentada por la oposición-- con las que acusó al PP de "boicotear" al Ejecutivo. Algo que, según Diego, "no es necesario" ya que el propio "Gobierno zancadillea al Gobierno".

Se refirió en este sentido a la anulación del concurso para la selección de socio privado en el Ecoparque Besaya --concurso que fue anulado por el TSJC--, los "traspiés" en el proyecto para la construcción de 1.300 viviendas de protección oficial (VPO) en La Remonta por la "incapacidad" del Gobierno y, también, del Estado, o la yesera GFB, que presentó un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) antes de iniciar la producción, mientras los "protagonistas" siguen "sentados en el Gobierno, empezando por el propio presidente", Miguel Ángel Revilla.

A todo ello se suma, según dijo, que tres de los diez consejeros del Ejecutivo cántabro han pasado por los juzgados (el de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad, Jesús Oria (PRC); el de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano (PRC), y el ex titular de Industria y Desarrollo Tecnológico, Javier del Olmo, que dimitió tras ser imputado por presunta prevaricación y obstrucción a la justicia).

En materia de empleo, el presidente del PP contrastó los 22.000 parados que había hace diez años con los más de 38.500 que existen en la actualidad. Además, los ERE han pasado durante ese tiempo de 400 a alrededor de 9.000, según afirmó.

Asimismo, en relación a la deuda de la Comunidad, se ha pasado de poder devolverla en 1,6 años en 2009 a "51 años", según datos del proyecto de Presupuestos de Cantabria para 2010.

Con todo ello, el "Gobierno de Revilla" ha hecho crecer anualmente el gasto corriente improductivo de forma "disparatada", un 73 por ciento, según concretó, lo que se traduce en unos 143 millones.

Así, pese a la crisis, el Ejecutivo "sostiene" a diez consejerías, doce organismos y entes autónomos y 39 sociedades y fundaciones públicas, "con sus altos cargos, personal y gastos corrientes", que "se alojan" en sedes "dispersas y múltiples".

En este sentido, se refirió a la última de esas sedes, una "casona" ubicada "en primera línea" del Paseo Pereda, al lado de la sede principal del Banco Santander, (en alusión a la Agencia Tributaria de Cantabria), un "capricho" que "nos va a costar más de dos millones de euros anuales" a los cántabros. Consideró a este respecto que "la imagen" es "vital" para el Gobierno cántabro. De hecho, añadió, es "lo único importante".

"MODELO FRACASADO"

Por todo lo anterior, el presidente de los 'populares' cántabros defendió el "modelo alternativo de gobierno" y la "forma distinta de hacer las cosas" que propuso ayer este partido en el debate de la enmienda a la totalidad. Se trata, según, dijo de medidas "concretas", "prácticas y posibles", que se encontraron con la "obcecación" en torno a un "modelo fracasado".

Dentro de esa propuesta, articulada en torno a cinco ejes, destacó las diez medidas orientadas a "ahorrar más de cien millones de euros". Diego recordó que también plantearon actuaciones en torno a la formación profesional, la construcción de viviendas de protección oficial, el sector primario --que el Gobierno ha "olvidado"--, el sector forestal --que está "abandonado"--, reducir los parados y fomentar el empleo local y, también, sobre políticas fiscales.

NI GOBIERNO NI LÍDER

Desde la oposición demandaban además un plan para "agilizar" la administración y "aliviar" la burocracia, ya que "no es posible que en seis años este Gobierno haya aprobado cuatro planes generales" o se "tarden años" en, por ejemplo, hacer una modificación puntual a un plan o pagar las indemnizaciones a los ganaderos que abandonaron la producción en 2007 y que "todavía no han cobrado". "Hay que agilizar", instó.

Ante el rechazo a la enmienda a la totalidad, Diego concluyó que su partido "ha llamado a la puerta del Gobierno" pero "no había nadie detrás" de esa puerta. "No hay Gobierno, no hay líder", sentenció el dirigente 'popular', para agregar que "el Gobierno no está y, lo peor, no se le espera".

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