Revilla critica el "fariseísmo" del PP y dice que si depende de él no permitirá que gente así gobierne Cantabria

Actualizado 18/09/2008 14:39:26 CET

Acusa al PP de intentar "erosionar" su imagen, pero advierte a los 'populares' que ese intento se puede a volver en su contra

SANTANDER, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, tachó hoy de "hipócrita" la postura que ha adoptado el PP y su "fariseísmo" a raíz de sus afirmaciones en un programa de televisión sobre su primera experiencia sexual y aseguró que si depende de él, no permitirá que gente "con esa mentalidad" gobierne Cantabria.

El líder regionalista, en una rueda de prensa que él mismo consideró "inaudita", lamentó que el PP se dedique a criticarle por este asunto "con la que está cayendo y la de problemas que hay en el mundo y en España" y en un momento en el que todos tendrían que estar "arrimando el hombro" para salir del "agujero".

Según dijo, no tiene que "pedir disculpas" ni porqué "arrepentirse" por algo que ocurrió en 1960 y que era "normal" y "habitual" en aquellos tiempos, ya que, a su juicio, como presidente por lo que se le tiene que juzgar no es por un acto "sin más trascendencia", sino por lo que es ahora. "A las personas hay que valorarlas por la trayectoria de una vida, no por anécdotas o chascarrillos", añadió.

"Pasemos página, porque hay temas muy importantes para que se tenga que perder el tiempo con esto", sentenció Revilla en su comparecencia ante los medios, en la que consideró "impresentable" la actitud de las diputadas del Partido Popular, que ayer le acusaron de hacer "apología de la prostitución". "No vale todo en política, no vale atacar a la gente de esta manera", apostilló.

A su juicio, lo que ocurre es que que el PP tiene "obsesión" por "atacarle" y como no roba, no es vago y es un "obseso" de Cantabria, no le pueden atacar por ahí y buscan otras líneas. Sin embargo, dejó claro que aunque el PP intenta "erosionar" su imagen, no sólo "no lo consigue", sino que esa actitud se puede volver contra los 'populares' porque todo el mundo le conoce en Cantabria y sabe cómo es.

Además, recalcó que "la mayoría de los cántabros y de los españoles están hartos de fariseos, de estirados y de gente que habla y no se la entiende". Y a él, personalmente, le "preocupa" que gente como ésta pueda ponerse "al frente" de Cantabria, gente que recurre a métodos "rastreros, calumnias, insinuaciones graves y falsedades", que han hecho las críticas "con muy mala intención".

Según dijo, le pueden llamar "enano" o decir que es un "bufón", pero lo que no admite es esta crítica o que insinúen que es un corrupto, porque eso no lo perdona. De hecho, les advirtió de que han cometido un "error muy grave" y recalcó que "con gente de ésta" no pactará "en su vida".

Revilla, que reconoció no obstante que en el PP también hay "gente correcta y razonable", insistió en que las siete diputadas regionales de la formación son unas "hipócritas" y abogó incluso por feminizar un término para referirse a ellas como "sepulcras blanqueadas".

"Mi vida es normal correcta y diría que hasta ejemplar", concluyó el presidente, quien recalcó que contestó a las preguntas que le hicieron en el programa de televisión "con la franqueza" con la que responde "siempre a todas las preguntas" y lanzó además un reto: "Si hay alguna persona en Cantabria o fuera que, desde que vine de Bilbao, me haya visto una sola vez en un club de alterne, dejo de cobrar el sueldo del próximo año y se lo entrego".

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