Simon Rattle cree que es necesario educar a la audiencia

Sir Simon Rattle
EUROPA PRESS
Actualizado 15/08/2018 13:44:03 CET

El director destaca la "conexión" que se produjo ayer entre la London Symphony Orchestra y el público del FIS

SANTANDER, 15 Ago. (EUROPA PRESS) -

El director de la London Symphony Orchestra, sir Simon Rattle (Liverpool, 1955), ha asegurado este miércoles en Santander que para él un director de orquesta tiene la "responsabilidad" de recordarle al público que es "parte" del concierto, para lo que cree que es necesario "educar" a la audiencia.

Así, ha asegurado que hay "pocos lugares" en el mundo en los que haya hasta 2.000 personas "en silencio y quietas" durante 80 minutos, como el caso de la duración del concierto que ofreció este martes en la sala Argenta del Palacio de Festivales, dentro de la programación del Festival Internacional de Santander (FIS) 2018, año en el que cumple su 67ª edición. En este concierto se ha interpretado la 9ª Sinfonía de Gustav Mahler.

Sin embargo, en rueda de prensa antes de su segundo concierto esta tarde a las 20.30 horas en el FIS --se ofrecerá un programa con las Danzas eslavas de Antonin Dvorák en la primera parte, y en la segunda, sendas piezas de Maurice Ravel y Léos Janácek--, ha advertido de que al público adulto hay que educarle de forma distinta a cómo se enseña a un niño a comer comidas que no le gustan porque los adultos "se enfadan".

En este sentido, ha recordado un concierto que dio hace unos años en Nueva York (Estados Unidos) con la Berliner Philharmoniker. En aquella ocasión, ha rememorado, había ruidos --a su juicio, Nueva York está "acostumbrada" a un mayor nivel de ruido que otras ciudades en el mundo--, hasta el punto de que la orquesta "se perdió en el primer movimiento".

Frente a esa situación, sir Simon Rattle ha calificado de "más que educada" a la audiencia del concierto de este martes en el Palacio de Festivales de Santander, debido a que los propios músicos "sentían en el escenario" que la audiencia fue "parte" del concierto, y percibieron su "energía". Tras el final, ha añadido, hubo en torno a 25 ó 30 segundos de silencio, sin que nadie aplaudiera.

Al respecto, el director de orquesta ha afirmado que es "extraño" que se produzca ese silencio, que "el público se contenga", lo cual es "una evidencia" de la "conexión" que se produjo entre el público santanderino y la London Symphony Orchestra. De hecho, ha añadido, esto es "muy importante" para ellos y varios músicos bajaron a los asientos del público a hablar con algunos asistentes.

Sir Simon Rattle ha sido director titular de la Berliner Philharmoniker y director artístico de la Berliner Philharmonie desde 2002. En el mes de septiembre del 2017 se hace cargo de la dirección de esta orquesta londinense, residente en el Barbican Centre, en la City de Londres, donde ofrece 70 conciertos sinfónicos al año, y lleva a cabo otros 70 conciertos en gira por todo el mundo.

"SINCRONIZACIÓN EN EL LATIDO DEL CORAZÓN" ENTRE LA ORQUESTA Y ÉL

En la rueda de prensa también se ha felicitado por la oportunidad de ser director de la London Symphony Orchestra, de tal forma que se considera una persona "afortunada" porque se ha producido "rápidamente" una "sincronización en el latido del corazón" entre él y la orquesta --"una de las mejores del mundo", tal y como la ha definido--.

De la orquesta ha destacado el "abanico y variedad" de repertorio que tiene y que cuenta músicos con los que ha tocado y a quienes conoce desde hace 45 años. A este respecto, ha señalado que la semana pasada han estado grabando durante siete horas música para Súper Mario Bross, por lo que ha apuntado que la orquesta "disfruta de todo", desde la música de un juego hasta las sinfonías de Mahler.

En este punto, Rattle ha dicho estar en una etapa de la vida "totalmente distinta" a la anterior, de tal forma que aunque le "encantó" dirigir la Berliner Philharmoniker, ha resaltado que en la actualidad "vivimos en un mundo nuevo" y hay que hacer "cosas nuevas".

Para él, existe "algo mágico" cuando el músico produce un sonido y ha recordado que su antecesor al frente de la London Symphony Orchestra le comentó que el director pone un 25 por ciento y la orquesta le devuelve un 75 por ciento, por lo que, a su juicio, un director "recibe mucho más de lo que da".

"CAPTAR LA ATENCIÓN" DE LAS NUEVAS GENERACIONES

Preguntado por la prensa, con un símil futbolístico, sobre si es más difícil subir una orquesta musical a primera división o mantenerla si ya lo está, ha explicado que "todas" necesitan "trabajo", dentro del cual está la "inspiración", al tiempo que cree que para que una orquesta crezca "siempre" hay que trabajar "la higiene, la entonación, el fraseo".

De igual modo, ha reivindicado que "por supuesto" que hay que captar la atención de las nuevas generaciones por la música clásica porque es una "responsabilidad", y que en el caso de la London Symphony Orchestra "siempre están explorando y renovando" su repertorio, con lo que opina que "hay que equilibrar virtuosismo y repertorio".

De esta manera, preguntado por si cree que la Berliner Philharmoniker va a volver a ser una orquesta alemana después de ser global bajo su dirección, ha manifestado que la orquesta londinense "habla" del futuro al "refrescar" el repertorio previo y que "afortunadamente" no hay una Champions League o Liga de Campeones como en el fútbol. Por ello, considera que cada orquesta, como tiene "diferentes músicos", va a "aportar diferentes cosas".

Finalmente, preguntado por su relación con Venezuela y por la situación actual de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, con 40 de sus músicos en el exilio voluntario, y con su director, Gustavo Dudamel, también fuera del país, ha opinado que es una "tragedia" y que con Nicolás Maduro la situación venezolana va a "empeorar". También ha destacado el trabajo de Dudamel con la conexión que mantiene con la música venezolana, un país en el que hay "500.000 de jóvenes" tocando en orquestas.