Olas de 7 metros causan daños en Santander y arrastran un coche dentro del hotel Chiqui que quedó inundado

Actualizado 11/03/2008 13:38:00 CET

La coincidencia con la pleamar agrava los efectos, que han provocado daños en barandillas, pasarelas y muros e inundaciones en locales

SANTANDER, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Olas con una altura de hasta siete metros han causado daños en arenales de la costa de Santander y, en particular en el entorno del hotel Chiqui, ubicado en la zona de El Sardinero, parte de cuyas instalaciones resultaron inundadas, y en el que incluso un coche fue arrastrado hasta el interior del restaurante.

El delegado de Gobierno, Agustín Ibáñez, y el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, visitaron hoy esta zona, en la que empleados municipales y del propio hotel trabajaban para devolverla a la normalidad.

Empleados del hotel Chiqui relataron a Europa Press cómo, en torno a las siete de la mañana, cuando se disponían a entrar al trabajo, se encontraron con toda la Avenida García Lago "inundada", de forma que se impedía el acceso.

El agua afectó al aparcamiento y llegó a desplazar los vehículos estacionados, además de llegar al restaurante, a cuyo interior trasladó un automóvil rompiendo los cristales, y también a los salones que se encuentran en la planta baja.

El alcalde explicó por su parte que el área más perjudicada de la ciudad es la que se comprende entre la playa de Los Peligros y el hotel Chiqui, y especificó que, en total, han resultado dañados 80 metros de barandilla, 300 metros de las pasarelas de las playas, 50 metros de muro y 40 árboles, además de producirse entradas de agua en distintos restaurantes.

Por su parte, el delegado de Gobierno recordó que el temporal ha afectado a otras localidades de la costa, como San Vicente, Castro Urdiales y Santoña, e incidió en los daños sobre los arenales de la santanderina playa de La Magdalena, en la que será necesario reponer 35.000 metros cúbicos de arena para devolverla a las mismas condiciones en las que se encontraba hace dos años.

El dispositivo que trabaja sobre el terreno, compuesto de 140 personas, incluye a 12 bomberos y policías municipales, 48 trabajadores de Parques y Jardines, 46 del personal de limpieza y 10 del Servicio de Aguas, que cuentan con medios materiales como grúas, camiones, transporte de vehículos y 'chuponas' para la extracción del agua.

Se estima que los trabajos más urgentes finalicen a lo largo de la mañana. Posteriormente, se analizarán de forma "más precisa" los daños sufridos. Ibáñez precisó que el temporal "va bajando", y que su nivel máximo se alcanzó a las seis de la mañana.

"REDOBLAR ESFUERZOS".

Tanto De la Serna como Ibáñez coincidieron en resaltar lo "excepcional" de la situación y las fechas en las que se ha producido, a escasos días de las vacaciones de Semana Santa en la que estas zonas reciben mayor afluencia de visitas. Al respecto, De la Serna instó a "redoblar esfuerzos" para devolver la normalidad para entonces.

El alcalde explicó que, según datos de la boya de análisis que se encuentra en Bilbao, la "ola significativa" tuvo una altura de 3,5 metros, lo que significa que llegó a alcanzar picos de 7 metros, el equivalente a un piso de tres alturas.

Además, resaltó las condiciones de pleamar que coincidieron con el oleaje a primera hora de la mañana, una situación que tiene una probabilidad de repetirse, según dijo De la Serna citando a técnicos de la Universidad de Cantabria (UC), una vez cada 500 años.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies