Cinco años y cuatro meses de prisión para el acusado de varias agresiones sexuales en Santander

Actualizado 10/06/2009 16:23:47 CET

La Audiencia Provincial considera probadas dos de las cinco agresiones que se denunciaban

SANTANDER, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Cantabria ha condenado a cinco años y cuatro meses de prisión a Elías Manuel R.L., a quien se le acusaba de varias agresiones sexuales cometidas entre febrero y mayo de 2008 en la zona comprendida entre General Dávila, Los Pinares y la Avenida de los Castros, en Santander, donde habría realizado tocamientos a varias mujeres jóvenes.

En concreto, la Sección Tercera le condena por dos de las cuatro agresiones que se le imputaron durante el juicio, que se consideran probadas y que sucedieron la misma noche, en un intervalo de apenas 20 minutos. Las víctimas reconocieron a su agresor en posteriores ruedas de reconocimiento o fotografías.

Durante las sesiones, el acusado admitió que no recordaba lo sucedido en esa noche, en la que había estado bebiendo durante todo el día y asistió al botellón del Racing, con motivo de la clasificación del equipo santanderino para la copa de la UEFA. Además, su defensa admitió que pudo haber cometido estas agresiones.

El fallo, difundido hoy, le impone un año y dos meses de prisión por una de las agresiones, y cuatro años y dos meses por la otra, al contar esta con el agravante de que empleó una navaja para intimidar a la víctima.

Además, se le prohíbe aproximarse a una distancia inferior a 300 metros de las víctimas o sus domicilios, que en el caso de una de las jóvenes es durante un período de cinco años, y en el de la otra, en la que usó la navaja, asciende a diez. El condenado deberá indemnizar a cada una de ellas con 3.000 euros.

En total, Elías Manuel R.L. se enfrentaba a penas de 14 años de prisión por parte del Ministerio Fiscal, y tres años por la acusación particular por una de las agresiones.

La sentencia, cuya ponente es la magistrada Paz Aldecoa, valora que los testimonios de ambas fueron "creíbles, sinceros y contundentes", además de "verosímiles". Incide en que pese a lo sucedido, "que sin duda les debió producir una afectación de importancia", declararon "con mesura" y "sin tratar de magnificar ni agrandar lo sucedido".

Y además, recuerda el testimonio "significativo" de una joven que se vio sorprendida por un individuo que la siguió al portal de su casa, sin que la sucediera nada porque rápidamente entre en su domicilio. Desde allí, vio marcharse a un coche, que fue precisamente en el que se detuvo posteriormente al procesado.

Se rechaza la atenuante de toxicomanía que alegaba a la defensa, apoyándose en los informes periciales que "manifiestan rotundamente" que el acusado no padece patología alguna derivada de su "pretendida" adicción. No se descarta un consumo ocasional, pero no se ven pruebas de las que hubiera ingerido ese día o que las consumiera con una periodicidad determinada.

Las otras dos acusaciones no han quedado probadas, y se refiere que no reconocieron al acusado en las ruedas, mientras que, en cambio, identificaron como responsable de los hechos a otra persona. Ambas agresiones sucedieron también de noche y en una zona próxima, e igualmente en un portal.

Además, al inicio del juicio, se habló de una quinta agresión, pero en el transcurso de su celebración el Ministerio Fiscal retiró la acusación de una de ellas, que no declaró en el juicio.

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