Cinco años por maltrato a su pareja a la que llegó a pegar con un niño en brazos que cayó al suelo

 

Cinco años por maltrato a su pareja a la que llegó a pegar con un niño en brazos que cayó al suelo

Actualizado 24/10/2007 17:41:48 CET

SANTANDER, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria ha confirmado una pena total de cinco años de prisión impuesta a un hombre por maltrato habitual a su pareja, a la que en una de las ocasiones golpeó cuando ésta tenía en sus brazos al hijo de una amiga, un niño de dos años que, a consecuencia de los zarandeos, cayó al suelo y resultó con lesiones.

La sentencia, hecha pública hoy, ratifica el fallo dictado el pasado 11 de julio por el Juzgado de lo Penal número 1 de Santander, que condenó a Adrián Nicolae O. a las siguientes penas: un año, nueve meses y un día de prisión por un delito de violencia habitual, con prohibición de acercarse a la víctima durante dos años; seis meses por un delito de amenazas y prohibición de acercamiento por un año; un año, seis meses y un día de prisión por un delito de robo, en concurso con otro de malos tratos; y un año más de prisión por un delito de lesiones.

Según se relata en los hechos probados de la sentencia de instancia, y que acepta el tribunal de apelación, el 10 de diciembre pasado, la víctima, debido a las constantes agresiones que venía recibiendo de su marido, abandonó el domicilio familiar y se trasladó a vivir a la casa de una amiga, en Santander.

Un día antes, el acusado, hallándose en estado de embriaguez, había golpeado a su mujer por todo el cuerpo y la había intimidado con un cuchillo, algo que la víctima no denunció por temor.

Antes de esos hechos, el inculpado había actuado contra su esposa en otras ocasiones, como un domingo del mes de agosto del año pasado, cuando la insultó, le rompió el móvil, le dijo que no hacía las cosas bien y le pegó en la cara y en el cuerpo. También una noche, a finales de 2005, la golpeó hasta hacerle sangrar por la nariz y la boca.

Además, el mismo 10 de diciembre en el que la mujer abandonó el domicilio familiar, el inculpado la telefoneó en numerosas ocasiones y le dijo: "te voy a matar"; "si no vas a estar conmigo, no vas a estar con nadie" y "no salgas de casa porque voy a mandar a alguien que te mate".

Nueve días después, el procesado se presentó en la vivienda en la que residía su mujer y, tras abrirle ésta la puerta, le volvió a decir que la mataría y, de un tirón, le arrancó la cadena y los pendientes de oro que llevaba puestos; la agarró por el brazo y le quitó a la fuerza dos anillos que también tenía puestos, así como su teléfono móvil.

Y dos días más tarde, el 21 de diciembre, en torno a las dos de la madrugada, el procesado regresó al domicilio de su mujer, y, como ella se negó a dejarle pasar por miedo, él comenzó a dar fuertes patadas a la puerta hasta romperla, forzando el marco con un cuchillo, hasta, que tras media hora de intentos, logró abrirla, entrar, y dirigirse a la víctima con un cuchillo en la mano.

En ese momento, la mujer tenía en sus brazos al hijo de su amiga, un niño de dos años de edad y, cuando trataba de pedir ayuda a una vecina, el agresor la agarró con fuerza del brazo, la introdujo de nuevo en el piso y empezó a zarandearla, momento en el que el menor cayó al suelo, sufriendo una contusión en la zona frontal izquierda, al tiempo que vomitaba, y padeciendo alteraciones del sueño a raíz de dicho suceso. Acto seguido, el inculpado propinó a su pareja varias bofetadas.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Santander dictó sentencia condenatoria por estos hechos, que fue recurrida por el condenado quien alegó, entre otras cuestiones, que en el juicio sólo había quedado probado que hubo una discusión entre él y su pareja; la infracción del principio 'non bis in idem' al haber recaído condena por un delito de violencia doméstica habitual y además por delitos de violencia de género en su modalidad de malos tratos y amenazas, e igualmente interesó la apreciación de la circunstancia atenuante de embriaguez.

La Audiencia desestima éstas y otras alegaciones y señala que el juzgador de instancia dispuso del testimonio "persistente" y "sin contradicciones" de la víctima, además de un parte de asistencia facultativa emitido por el hospital Valdecilla respecto de los hechos ocurridos el 31 de diciembre.

En cuanto al principio 'non bis in idem', la sentencia señala que existe una regla concursal que obliga a sancionar el delito habitual, sin perjuicio de las penas que pudieran corresponder a los delitos o faltas en que se hubieran concretado los actos de violencia física o psíquica, por lo que el juzgador de instancia "obró conforme a derecho, sancionando, además del delito de violencia doméstica habitual", aquellos otros en los que se materializaron actos violentos.

Por último también considera acertado el razonamiento del juzgador de instancia en cuanto a no poder apreciar la atenuante de embriaguez ya que únicamente existe constancia de un episodio en el que el denunciado se encontraba bajo los efectos de bebidas alcohólicas y el mismo se ha integrado dentro de los actos que obligan a considerar la conducta como violencia habitual, sin que se haya acreditado "en modo alguno" la realidad de tal estado de intoxicación etílica en otras ocasiones.

Por ello, confirma la sentencia de instancia, que también impuso al acusado el pago de inmdenizaciones de 899 euros a su pareja y de 530 euros a la amiga de ésta, por los daños causados en la vivienda y las lesiones sufridas por su hijo, y también le impone el pago de las costas del recurso de apelación.

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