El 57 por ciento de los casos de Sida que se diagnostican en España se hacen de forma tardía

Actualizado 16/06/2008 17:34:58 CET

Teresa Robledo señala que "normalizar" la prueba del VIH es un "objetivo claro" para atajar el retraso en el diagnóstico

SANTANDER, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El 57 por ciento de los casos de Sida que se diagnostican en España se hace de forma tardía, de ahí el "desafío" de todos los sectores implicados en el tratamiento de esta enfermedad de insistir en la prevención y la promoción de la prueba del VIH para atajar el retraso en el diagnóstico.

Así lo destacó hoy en Santander la secretaria del Plan Nacional del Sida del Ministerio de Sanidad y Consumo, Teresa Robledo, que participa en el encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) 'Sida en el siglo XXI: nuevos retos ante una enfermedad crónica'.

Robledo precisó que cerca del 40 por ciento de las nuevas infecciones que se producen en el país se dan en personas con un estado inmunológico "muy severo". A ello se suma un 17 por ciento de diagnósticos nuevos que se caracterizan también por unos niveles de linfocitos CD4 muy bajos, lo que hace que casi el 60 por ciento de los casos se diagnostiquen de forma tardía.

En rueda de prensa, apuntó que estas personas podrían en muchos de los casos ser susceptibles de un tratamiento antirretroviral que alargaría su supervivencia y calidad de vida -el tratamiento no es curativo-- y retrasaría, además, la aparición de la enfermedad.

Por ello, dijo, "normalizar" la prueba del VIH es un "objetivo claro" para atajar el retraso en el diagnóstico de esta enfermedad debido a la cual más de 77.000 españoles reciben tratamiento antirretroviral en la actualidad.

Además, y debido a que se ha producido un cambio en el patrón epidemiológico en España, donde la transmisión del virus se produce fundamentalmente por vía sexual, Robledo defendió la promoción del sexo seguro y del uso del preservativo. "Es un factor clave", estimó al tiempo que insistió en que "no hay que bajar la guardia" creando y fomentando estrategias que reduzcan los riesgos y daños que ocasiona el Sida.

En este sentido, se refirió a la puesta en marcha de un sistema de notificación en todo el estado español sobre las nuevas infecciones y que incluye información procedente de ocho registros (siete comunidades y una ciudad autónoma) y que representan al 33 por ciento de la población española. El objetivo de esta iniciativa es "conocer la realidad de las nuevas infecciones en España".

Junto a Robledo participan en el encuentro de la UIMP el jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Santiago Moreno; y José Alcami y José María García Calleja, representantes del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, respectivamente.

"DESFASE ENORME".

García Calleja se hizo eco del informe anual sobre el impacto de los medicamentos antirretrovirales en países en vías de desarrollo y que fue presentado hace una semana en Ginebra. El documento señala que en las regiones con menos recursos, cerca de tres millones de personas reciben tratamiento contra el Sida, lo que ha supuesto un incremento de un millón respecto al año anterior.

No obstante, el 65 por ciento del total de las infecciones se da en el África Subsahariana donde sólo el 30 por ciento de la población recibe tratamiento antirretroviral lo que supone un "desfase enorme".

Así, según señaló García Calleja, las personas en tratamiento constituyen la mitad de las infectadas en la actualidad, situación que se repite entre la población materno-infantil.

NUEVOS MEDICAMENTOS.

Por su parte, Moreno destacó la reciente aparición en el mercado de cuatro nuevos productos capaces de atacar los virus que se habían hecho resistentes a medicamentos anteriores. Dos de ellos, destacó, "inauguran" nuevas familias de fármacos antirretrovirales que inhiben y bloquean la entrada de virus dentro de la célula "por resistente que sea".

Ello permite, agregó, utilizar los fármacos en personas en las que el tratamiento ha fracasado previamente y también en fases "más precoces" de la enfermedad.

Fianalmente, Alcami manifestó que a pesar de que la investigación sobre el Sida ha sido "extraordinariamente brillante" en los últimos 25 años y que ha permitido que el VIH sea el virus "más conocido", apuntó que existen dos asignaturas pendientes: conocer mejor cómo el virus logra persistir en el infectado y buscar una vacuna preventiva que proteja frente a la infección. Ésta, dijo, sería una "gran solución" aunque, añadió, "la esperanza de una vacuna a corto plazo es algo que no podemos afirmar".

En consecuencia, se refirió como un "fracaso relativo" a los avances logrados en los últimos años que han permitido controlar el virus y dar calidad de vida al paciente, mejoras que en ningún caso curan la enfermedad ya que los tratamientos son "para toda la vida".

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