Unión de Consumidores ve en la liberalización comercial una "claudicación política ante intereses ajenos a Santander"

Comercio
EUROPA PRESS
Actualizado 07/07/2015 9:26:55 CET

La asociación denuncia la "manipulación" de los consumidores "amparándose en una encuesta de la que no se conoce ni el muestreo ni las preguntas"

SANTANDER, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Unión de Consumidores de Cantabria (UCC) considera que la decisión del Ayuntamiento de Santander de declarar la libertad de horarios durante dos meses de verano (del 15 de julio al 15 de septiembre) y en todo el municipio es una "claudicación política ante intereses económicos ajenos a la ciudad y a Cantabria".

Así lo señala en este colectivo en un comunicado en el que manifiesta su "oposición" y "desagrado" ante la medida, acordada con motivo de la declaración de Santander como Zona de Gran Afluencia Turística por parte del Estado, y que, a juicio de UCC, "una vez afianzada, supondrá el primer paso hacia la liberalización total", es decir, que se cumplirá "el deseo de unos pocos de imponer un nuevo modelo económico que perjudica a los ciudadanos".

Para la agrupación de consumidores cántabros, la decisión municipal tendrá "consecuencias negativas y contrarias" a los intereses de los usuarios porque, según explica, la liberalización de horarios pasa por "aniquilar al comercio de proximidad, el exterminio de la competencia en canales cortos de distribución y la suplantación del modelo de ciudad, característico de nuestro país, por otro distinto y ajeno a nuestras costumbres sociales".

Además, según avisa la UCC, la distribución de productos "quedará en manos de tres o cuatro empresas" que "impondrán" los suyos y "controlarán" los precios, "a despecho de la libertad de competencia, la libre concurrencia de servicios y la variedad de ofertas y servicios".

MANIPULACIÓN

Junto a todo lo anterior, la Unión denuncia la "manipulación evidente y chapucera" que, a su entender, se ha venido produciendo desde que surgió esta cuestión, "hace más de un año", en nombre del colectivo de consumidores.

"La decisión municipal dice ampararse en una presunta aquiescencia de los usuarios, utilizando una encuesta con la que se pretende dotar de legitimidad la medida. Pero ni se conoce el muestreo, ni las preguntas, por lo que tampoco se han podido plantear otras posibles", señala la UCC, en alusión a la encuesta encargada a la Universidad de Cantabria. Y añade al respecto que lo que "entiende" el Ayuntamiento de Santander por participación equivale a la máxima de "yo participo y tú me aplaudes".

Para la asociación, es "evidente" que "las encuestas se pagan" y que quien las hace "tiene muy en cuenta el interés de su cliente". Pero, en todo caso, UCC se congratula de que el Ayuntamiento de Santander cuente con la UC para tales estudios y de que así "se contribuya a la financiación de tan importante institución".

DEBATE SERIO

Con ello, la asociación sostiene que si "verdaderamente" se pretendía "contar con la opinión de los consumidores", debía haberse contado con el pronunciamiento de sus organizaciones -"cosa que no ha ocurrido", apostilla UCC-, o "convocar una consulta ciudadana, abrir un debate serio y atenerse a la voluntad de los ciudadanos, sea cual fuere, pero libremente formada y expresada".

En definitiva, "un debate que permita huir de lugares comunes, respuestas simples a preguntas sin fundamento, y que también cuestione el interés de los trabajadores y el modelo de ciudad que queremos", sostiene la organización de consumidores, para la que "encargar una encuesta, cuyas preguntas han sido diseñadas de antemano, con un muestreo que no se conoce, y dejar en manos de quien la encarga la interpretación de los resultados, es tanto como hurtar a la ciudadanía su opinión".

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