El acusado de abusar y provocar sexualmente a dos menores en Albacete niega los hechos y asegura estar enfermo

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EUROPA PRESS
Publicado 06/07/2017 17:35:48CET

ALBACETE, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

El acusado de haber cometido abusos sexuales de forma continuada y dos delitos de provocación en dos niñas menores de edad en Albacete, G.T.C., ha declarado que no las conoce, que está enfermo y que los meses en que según la denuncia se produjeron los hechos él estaba siempre en su casa, sin salir, porque "tenía depresión" y le "molestaba la gente" tras haber pasado casi un mes en el Hospital.

En la vista oral celebrada en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Albacete, el hombre, ya jubilado, y con una máquina de oxígeno, ha relatado que en el mes de marzo de 2016 sufrió una enfermedad grave que le mantuvo en el Hospital, primero en UCI y luego en planta, y que cuando salió del centro y volvió a su casa, en un pueblo de la provincia de Albacete, no quería salir "ni a la puerta de la calle".

Por ello, ha negado, como afirman las menores en la denuncia, que contaban con 14 y 15 años respectivamente cuando ocurrieron los hechos, que las viera en la plaza del pueblo y que las siguiera y las invitara a su casa. "Nunca han ido" a su casa ni ha puesto la mano encima a nadie".

El día que fue detonante para interponer las familias la denuncia, el 14 de septiembre de 2016, el acusado se encontraba en la puerta de su casa y pasaron por en medio de la calle. "Les pregunté que si iban al botellón, que se hace a 200 metros" y le pidieron "un vaso de agua". Ya en la casa, según la versión del acusado, les preguntó que si eran del pueblo y ellas le contestaron que de Albacete.

Además, le pidieron un cigarro, que no les dio porque no fuma ya que está "enfermo del pulmón" y le pidieron cinco euros. Les dijo "que no les iba a dar nada y sí un refresco" pero como vio que no tenía les dio "un euro a cada una" y les pidió "que se marcharan", que le "estaban molestando".

Ha negado igualmente que lleve fotografías de mujeres desnudas en su móvil y que, ese día, en el baño, se bajara los pantalones y les enseñara sus partes a las niñas. Se ha defendido afirmando que no se movió de donde se encontraban porque "no estaba tranquilo con ellas".

A preguntas de su defensa, ha asegurado que no sabe por qué lo denunciaron. "A las familias", ha dicho, no las ha conocido "hasta ahora" y no tiene "ni amistad, ni enemistad con ellas", aunque en otro momento de su declaración sí ha reconocido que a la madre de una de ellas, que trabajaba en la cocina de un bar, la conocía de ir al establecimiento "a ver el fútbol". Ha apostillado que su enfermedad de EPOC severa "le impide hacer absolutamente nada".

SIEMPRE ESTABA DICIÉNDOME PIROPOS O GUARRADAS

La niña, que actualmente tiene 15 años, ha declarado, protegida por una mampara, que conocía al acusado "del pueblo", y que "les perseguía" a ella y a su amiga "por algunas calles, con la furgoneta". Les "buscaba" por las calles y les decía "piropos" o "guarradas", como "qué tetas tienes" o "qué culo". La niña, ha afirmado, "pasaba de él".

Fue durante la celebración de la Semana Santa del año pasado cuando el acusado la invitó a ir a su casa porque le iba "a dar un regalo". Y, se lo dijo "desde la furgoneta".

Una vez en el domicilio del procesado, éste le dijo que se sentara, y le pidió que le dejara tocar "por encima de la ropa a cambio de dinero".
Ella, ha asegurado, aceptó y le dio "la primera vez 50 euros". Fueron, ha apostillado, "varias veces" y siempre, la "buscaba" y le decía "que subiera a su casa".

A preguntas de la representante del Ministerio Público, la menor ha explicado que el dinero que le daba "variaba" en función de lo que hacía y que siempre ocurría "en el porche de la casa, con las puertas cerradas". Con el dinero, se compró ropa, calzado y hasta un móvil.

Del 14 de septiembre, ha explicado que iba con la otra menor supuesta víctima por la calle y al pasar "cerca de su casa" les "empezó a hablar" y las invitó "a su casa, porque les iba a dar dinero".

Allí les dio "un euro a cada una" y les enseñó su móvil donde tenía "mujeres desnudas", a pesar de que, ha asegurado, les dijo que les iba a mostrar "el Pokémon que tenía en el móvil".

Se fue al baño, y fueron con él, y allí les pidió "que se pusieran justo enfrente del espero para verlo y se bajó los pantalones y les enseñó sus partes".

LAS CANTIDADES VARIABAN SEGÚN LO QUE HACÍAN

A preguntas de la acusación particular, la niña ha relatado que las cantidades que le daban variaban según lo que hacían: "si me tocaba la parte de arriba, una cosa; si me tocaba la parte de abajo, otra cosa y si nos tocábamos los dos, otro dinero".

Ha asegurado que las cantidades las puso él y que los encuentros ocurrían "una o dos veces a la semana y los fines de semana ocasionalmente". En alguna ocasión "lo masturbé" pero él a ella ha dicho que no.

Ha manifestado que llegó a reunir 400 euros con los que se compró cosas. Ha dicho que "nunca" había hecho eso antes con alguien y que, tras la denuncia, la gente que la conocía del pueblo o las amigas del instituto la han criticado. La joven ha necesitado asistencia psicológica.

La Fiscalía solicita para el acusado seis años y ocho meses de prisión por un delito de abusos sexuales continuado y dos delitos de provocación, además de tres años de libertad vigilada. La defensa ha pedido la libre absolución.

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