El acusado de intentar matar a un compañero de piso en La Mata (Toledo) se declara culpable de los hechos

Actualizado 02/07/2009 16:29:55 CET

La defensa y el Ministerio Fiscal cambian sus conclusiones y piden una condena por homicidio en grado de tentativa y no por asesinato

TOLEDO, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

Dan M., el hombre acusado por un delito de asesinato en grado de tentativa, por el que el fiscal pide 12 años de prisión, al intentar matar a un compañero de piso con un cuchillo en La Mata (Toledo), se declaró hoy culpable de los hechos y aseguró que "no quise hacer lo que hice".

Durante la vista oral que se celebró hoy en la Audiencia Provincial de Toledo, el acusado, para el que el Ministerio Fiscal también pide dos años de cárcel por un delito de coacciones, afirmó que se encontraba borracho en el momento en el que se produjo el suceso y manifestó que únicamente quiere salir de la cárcel para rehacer su vida.

En el juicio, en el que no pudo testificar ni el agredido, F.R.P., ni su mujer, A.P., al encontrarse en Rumanía, sí que testificó el hermano de la víctima quien indicó que el día de los hechos su cuñada tenía que ir a trabajar y se encontró con que el acusado no la dejaba salir del inmueble porque quería hablar.

Según dijo, esta fue la razón por la que la mujer se dirigió a la habitación donde se encontraba su marido, quien bajó a la puerta principal de la casa y cuando intentó abrirla fue agredido por el acusado, hecho que describió como un empujón con la mano.

El hermano de la víctima dijo que no pudo ver con claridad si el acusado llevaba el cuchillo oculto y aseguró que las cinco personas que se encontraba en la vivienda en esos momentos no podrían haber salido del inmueble sin la llave que tenía Dan M.

Igualmente, manifestó que tras la agresión, salieron todos al patio de la casa donde el acusado intentó agredir de nuevo a la víctima y añadió que mientras lo intentaba decía "algo parecido" a "te voy a matar y a todos los de la casa", añadió.

De otro lado, el hermano del agredido explicó que cuando se inició la discusión se encontraba en el baño de la casa por lo que no pudo ver si Dan M. coaccionó a la víctima y a su mujer. También dijo que el acusado había causado "molestias" otras veces cuando bebía alcohol, pero que nunca fueron como ese día.

Pese a ello, no pudo recordar si el día de los hechos el acusado había ingerido alcohol, aunque aseguró que la actitud de Dan M. no era normal y que estaba "nervioso". El testigo tampoco pudo recordar si abrió la puerta del inmueble a la Guardia Civil cuando se personó en la casa o si recogió las llaves de la casa de algún sitio, aunque dijo que ya estaba abierta cuando los agentes llegaron.

ESTADO DE 'SHOCK'

Por su parte, uno de los agentes que primero llegó a la casa cuando se produjeron los hechos, explicó que tardaron unos cinco minutos en llegar desde que les avisaron y que cuando se presentaron vieron a la víctima en la calle siendo auxiliado por familiares y vecinos.

Igualmente, manifestó que accedieron la vivienda por la puerta que ya estaba abierta, y que se dirigieron a la primera planta para buscar al presunto autor de los hechos que se encontraba en su cama "en un estado de 'shock' y nerviosismo", por lo que le llevaron a un centro de salud. A preguntas del juez, el agente no pudo determinar si el acusado olía a alcohol cuando le detuvieron porque "no caímos en ello".

De otro lado, una psicóloga que examinó al acusado explicó que se trata de una persona "ansiosa" e "intranquila" con dificultades para controlar sus emociones y reacciones, pese a que no contempla ningún tipo de trastorno psicopatológico.

Según la psicóloga, el acusado, en momentos en los que haya ingerido alcohol o psicofármacos, puede perder el autocontrol, pese a que ello no es un síntoma de un trastorno psicopático. Así, añadió que un síntoma de que perdió el control el día de los hechos era el estado de 'shock' en el que se le encontró posteriormente.

Por último, apuntó que la ingesta de una botella y media de güisqui, que consideró como un consumo abusivo del alcohol, podría haber sido suficiente para que el acusado pudiera perder el autocontrol.

CONCLUSIONES

Tanto el Ministerio Fiscal como la defensa del acusado modificaron sus conclusiones durante la vista. Por lo que el Ministerio Fiscal, habida cuenta de que Dan M. se declaró culpable, le acusó de un delito de homicidio en grado de tentativa y no de asesinato, para el que pidió cinco años de prisión. Sin embargo, mantuvo el delito de coacciones por el que se enfrenta a dos años de cárcel.

Por su parte, la defensa pidió que el acusado no sea condenado por delito de coacciones ya que no han podido ser probadas durante la vista, debido a que el único testigo que declaró se encontraba en el baño en el momento en el que se inició el suceso.

El letrado pidió, al igual que el Ministerio Fiscal, una condena por homicidio en grado de tentativa para su defendido y que se le condene a 3,5 años de prisión, teniendo en cuenta las atenuantes de intoxicación etílica y de enajenación mental transitoria.

Ante ello, el Ministerio Fiscal desestimó el atenuante de enfermedad mental transitoria al asegurar que este hecho no ha quedado probado durante la vista. El juicio ha quedado visto para sentencia.

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