Adif adjudica la ejecución de las pruebas de carga en 12 viaductos y 84 pasos del trayecto Cuenca-Albacete

Actualizado 07/11/2008 14:51:19 CET

CUENCA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

Adif ha aprobado la adjudicación de un contrato de consultoría y asistencia para la realización de pruebas de carga y posterior recepción de los puentes en el tramo Cuenca-Albacete, de la línea de alta velocidad Madrid-Castilla La Mancha-Comunidad Valenciana-Región de Murcia.

El contrato adjudicado contempla la realización de las pruebas de carga en 12 viaductos y 84 pasos, entre inferiores, de fauna y obras de drenaje. En un total de 3.800,85 metros de viaductos y 615 metros de pasos se ejecutarán las pruebas de carga, informó en nota de prensa Adif.

El contrato ha sido adjudicado a la UTE constituida por Instituto Técnico de Materiales y Construcciones, S.A. y Geotecnia y Cimientos, S.A. por importe de 939.736,21 euros.

Dentro del trayecto Cuenca-Albacete, destaca por su longitud el viaducto de Valdemembra, de 637 m, que se ubica en el tramo Monteagudo de las Salinas-Solera de Gabaldón. El puente más alto es el de Arroyo Vallejo de las Dehesillas, con 23 m máximos de pila.

El trayecto Cuenca-Albacete tiene una longitud de 149 kilómetros. Comprende desde el tramo Cuenca-Olalla a los Accesos a Albacete, ambos inclusive, donde también se sitúa el tramo Solera de Gabaldón-Motilla del Palancar, inicio del ramal directo que enlaza con Requena y Valencia.

ANÁLISIS Y PROTECCIÓN DE PUENTES

Las pruebas de carga sobre puentes son preceptivas y se recogen en la normativa de Adif, cuya finalidad es comprobar, antes de la puesta en servicio de la línea de alta velocidad, que los viaductos y pasos cumplen los requisitos técnicos y de seguridad.

El contrato contempla tres fases: análisis preliminar, ejecución de las pruebas e informe final. La empresa encargada de la realización de las pruebas inspecciona primero cada puente que vaya a ser objeto de prueba de carga y se practica un análisis de los elementos estructurales.

En una fase posterior, se realiza la inspección principal para obtener una información sobre el estado funcional y resistente de cada estructura, con especial incidencia en los cimientos y terrenos de apoyo.

La empresa, tras la primera fase de análisis, confecciona un proyecto de las pruebas de carga. La ensayos se realizan bajo la supervisión de un director de Prueba de Carga, tarea que recae en un técnico con amplia experiencia demostrada en estructuras de hormigón armado y pretensado.

Las pruebas se realizan con trenes de carga, normalmente en horario nocturno. Se ejecutan pruebas estáticas y dinámicas, y sus resultados se van conociendo en el momento. Tras la realización de los trabajos, se redacta un informe en el que se dictamina si la estructura es apta para su puesta en servicio.

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