Las bodas no son ajenas a la crisis y los novios se ven obligados a invitar a menos personas y a pedir menús más baratos

Boda
WIKIMEDIA/ÍCARO MORENO RAMOS
Actualizado 27/04/2013 12:31:15 CET

TOLEDO, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Con la llegada de la primavera comienza la temporada de celebraciones de bodas en restaurantes, hoteles y salones de bodas de Castilla-La Mancha. Estos eventos no son ajenos a la crisis y, según han asegurado a Europa Press distintos representantes del sector, los novios se están viendo obligados a tener que invitar a menos personas a su banquete nupcial y a pedir menús más económicos.

Así, Cesáreo Ortega, del restaurante Posada Real de Albacete, asegura que lo que más ha notado durante estos últimos años es que el número de invitados es menor y que algunos de ellos rechazan la invitación. Según ha señalado, si antes había convites para 200 personas, ahora el número ronda los 130 invitados Aproximadamente.

Asimismo, ha destacado que los precios en su restaurante se mantienen desde hace varios años, aunque siempre se intentan adaptar a las necesidades de los clientes, lo que no significa, ha dicho, que se baje la calidad. En su restaurante, sí que han percibido que la gente opta ahora por menús más económicos y más reducidos.

Desde la Posada Real de Albacete aseguran que sí han observado que ha bajado el número de reservas que se hacen con dos años antes. Ahora, han apuntado, se hacen de un año para otro e, incluso, con seis meses de antelación. "No todo el mundo confía en seguir trabajando y de ahí el miedo a reservar con tanto tiempo", dicen.

Por su parte, Diego Fuentes, gerente de la Hacienda del Cardenal de Toledo, explica que no cree que bajar precios sea la estrategia más adecuada. "La calidad tiene un precio", ha sentenciado Fuentes, quien aboga por ofrecer más servicios por el mismo precio para resistir a la crisis como, por ejemplo, una mesa de cava con fresas o una mesa temática de quesos, o en el caso de que la boda se celebre un viernes, ofrecer dos horas de barra libre gratis.

También coincide con el resto de establecimientos consultados en que el número de invitados se ha reducido entre un 20 y un 30 por ciento, salvo, ha afirmado, las bodas cuyos comensales vienen de pueblos, que en algunos casos han notado que han aumentado. En su caso, ha apuntado, no han sufrido muchas cancelaciones en el año 2012 y, si las ha habido, fue porque las parejas decidieron romper y no por la crisis.

SUPERSTICIONES POR EL 13

Respecto a las reservas, el gerente de la Hacienda del Cardenal ha dicho que "hay de todo" y ha advertido que son muchas las parejas que han pospuesto su boda a 2014 porque creen que casarse en 2013 les dará mala suerte o porque piensan que el próximo año la situación económica mejorará.

Por su parte, la gerente de la Asociación provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Ciudad Real, Cristina Miranda, ha destacado que los establecimientos llevan "tres o cuatro años" afrontando la crisis ofreciendo menús más baratos para un número de invitados que ha descendido. "Las bodas ahora se celebran de forma más íntima y privada, con muy pocos invitados", manifiesta.

"Todo lo que rodea el montaje de una boda se ha visto muy afectado", ha recalcado Miranda, quien ha aseverado que a pesar de la situación económica los novios quieren tener una buena celebración. También ha señalado que los establecimientos hoteleros se están viendo obligados a dar precios muy ajustados porque "lo están pasando muy mal".

Igualmente, ha declarado que se están dando casos en los que los novios en vez de contratar los menús tradicionales están demandando solamente cócteles o "cosas más informarles". Frente a todo esto, los restaurantes tienen que seguir haciendo frente a los costes de luz y agua, que se han disparado en los últimos años, así como al canon de la SGAE, y por tanto "los márgenes de rentabilidad quedan bajo mínimos".

Julián Escarpa, vicepresidente de la Asociación Provincial de Hosteleros en Guadalajara y propietario del restaurante Las Galeras, ha explicado a Europa Press que desde el 2009 han notado un descenso en el número de bodas celebradas así como una bajada en el número de invitados. "Si antes lo habitual eran bodas de 200-250 comensales, hoy en día la media se sitúa en 70-120", ha señalado.

A su juicio, la crisis ha "castigado" al menú propiamente dicho y ahora establecimientos como el suyo buscan alternativas y ofrecen menús más económicos pero sin bajar la calidad. Asimismo, ha dicho que a diferencia de otros años en los que no había crisis, ahora el precio no es cerrado y se intenta negociar con el cliente para, según ha subrayado, "hacer una boda a la carta".