Cerca de 500 agricultores se concentran en Cuenca bajo el lema "Para que el campo siga vivo"

Actualizado 04/12/2008 16:09:38 CET

CUENCA, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La concentración "Para que el campo siga vivo" reunió hoy a cerca de 500 personas en la Plaza de España de Cuenca. La petición de transparencia en la cadena de comercialización, la implantación de una Ley de Márgenes Comerciales y, sobre todo, los mensajes de unidad para conseguir estos objetivos marcaron la concentración.

El presidente de ASAJA de Cuenca, José María Fresneda, se mostró satisfecho por la asistencia, teniendo en cuenta que la gente del campo, dijo, está cada vez más desanimada. "Han estado todos los que han podido estar y los que han querido estar, y ahora es el gobierno el que tiene que asumir la responsabilidad de que cambien las cosas y tomar decisiones importantes, no sólo por los agricultores sino por toda la sociedad", apuntó Fresneda, quien confía en que la concentración haya servido para contribuir a buscar soluciones.

Asimismo, resaltó en declaraciones a los medios que hay que dejar las diferencias al margen y trabajar juntos. Fresneda resaltó la presencia de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en la concentración, "porque en momentos como estos la unidad está por encima de cualquier otra consideración; al margen de diferencias, que hay veces que no las veo, era fundamental que estuviéramos juntos hoy aquí".

Por su parte el secretario provincial de la Unión de Pequeños Agricultores, Javier Moya, defendió que "es imprescindible que haya unidad de acción; somos vecinos en muchos pueblos, vecinos en muchas cooperativas en muchos pueblos en los que no hay otra alternativa que no sea la agricultura".

Moya resaltó el papel de los agricultores para garantizar los alimentos en la mesa de los españoles, y apuntó que "de poco sirve el dinero que se destina a Desarrollo Rural si las empresas implantadas en nuestros pueblos no tienen una rentabilidad económica mínima. Estamos produciendo alimentos sanos, saludables y con una garantía para la cesta de la compra, y no podemos más que exigir que nuestros productos sean rentables, como cualquier otra empresa".

El acto ha contado con la lectura de un manifiesto por parte de un agricultor y una consumidora, que han exigido que se controle el incremento desmesurado de los precios, que sufren los consumidores y no beneficia a los agricultores.

Antes de comenzar el acto, los asistentes, que llevaban desde las once de la mañana en la Plaza de España, guardaron cinco minutos de silencio para condenar el atentado de ayer en Azpeitia (Guipúzcoa), que acabó con la vida del empresario Ignacio Uría.

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