El Hospital de Valdepeñas (Ciudad Real) ofrece la posibilidad de dilatar y dar a luz en el agua

Embarazada
SESCAM
Actualizado 05/12/2011 18:59:58 CET

CIUDAD REAL, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Gutiérrez Ortega de Valdepeñas (Ciudad Real), dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, es uno de los pocos centros públicos del país que ofrece a las mujeres embarazadas la posibilidad de realizar la dilatación y dar a luz en el agua gracias a la bañera de partos de la que disponen las nuevas instalaciones del Servicio de Paritorio.

El principal beneficio de la nueva bañera de partos del Hospital de Valdepeñas es que posibilita que las futuras madres estén relajadas y cómodas durante la dilatación, lo que acorta la duración del parto, según ha informado el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) en nota de prensa.

Esto se debe a que cuando la mujer se encuentra relajada y con control de la situación, el cerebro medio trabaja de manera muy precisa para producir las hormonas necesarias en el momento adecuado, siguiendo así un proceso natural que culmina en el nacimiento.

En concreto, está demostrado que cuando la mujer está sumergida en agua templada disminuyen los niveles de adrenalina, que es la hormona que si se mantiene alta durante la dilatación, endurece el cuello del útero, siendo necesarias más contracciones para llegar a la dilatación completa.

Asimismo, la producción de endorfinas aumenta cuando la embarazada no se encuentra sometida a muchos estímulos sensoriales, siendo el agua el medio perfecto para lograr un aislamiento perfecto, así como para redistribuir el volumen sanguíneo y activar la hipófisis, encargada de segregar la oxitocina, que es la hormona necesaria para que las contracciones sean efectivas.

BENEFICIARIAS

Las mujeres que pueden beneficiarse de los partos en el agua son aquellas a las que no se les ha diagnosticado alguna complicación que pueda comprometer el parto natural. Su uso está indicado sobre todo en mujeres que hayan tenido antes partos prolongados y en primerizas maduras, en las que se prevé una dilatación larga.

Según las recomendaciones médicas, lo ideal es sumergirse en la bañera cuando la mujer presente una dilatación de cinco o seis centímetros. Además, no se debe estar más de 90 minutos dentro del agua, tiempo que una vez superado es conveniente salir y volver a entrar más tarde en el agua.

La temperatura del agua debe estar en torno a los 37 grados centígrados y debe cubrir a la mujer hasta el pecho. La ingesta de agua y zumo mientras la embarazada está sumergida puede estimular la producción de oxitocina.

Una vez que alcance los 10 centímetros de dilatación, y si el personal sanitario considera que la evolución del parto está siendo buena, se podrá elegir entre dar a luz en la bañera o fuera.

PARTO SIN RIESGOS

En caso de que el parto se produzca en la bañera, el bebé no tragará agua porque al salir aún respira por el cordón umbilical y no por los pulmones.

Cuando éstos ya funcionan, existe en el recién nacido un reflejo de apnea, que bloquea la glotis cuando el bebé nota el agua en su boca. Después de nacer, se corta el cordón y se utiliza el método piel con piel colocando al bebé sobre la madre para humanizar aún más el parto.