Este lunes se celebra el Día de la Educación Financiera: Así evolucionó el sector en C-LM

 
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Este lunes se celebra el Día de la Educación Financiera: Así evolucionó el sector en C-LM

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EUROPA PRESS
Publicado 03/10/2016 14:13:04CET

TOLEDO, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

Este lunes, 3 de octubre, se celebra el día de la Educación Financiera, motivo por el cual, el programa de colaboración entre la delegación de Europa Press Castilla-La Mancha en Toledo y Liberbank para formar a periodistas y promover la difusión de contenidos informativos en esta materia, ha querido ofrecer un análisis sobre la evolución del sector bancario y su gestión en esta región, así como la influencia que ha tenido en la sociedad.

Basta con mirar unos años hacia atrás en el tiempo para ver el cambio. Se habla de ciclos económicos, con subidas y bajadas en muchas de las magnitudes económicas, pero si nos fijamos en nuestro entorno podemos apreciar, al margen de estos ciclos, cómo ha cambiado la sociedad y la forma de vida en las últimas décadas. Como dato que acredita lo expuesto y confirma este cambio de vida, pueden consultarse muchas fuentes. Por ejemplo, en la web, uno de los comparadores online de entidades financieras, publica la variación de sucursales bancarias en Castilla-La Mancha y se observa cómo se ha pasado de menos de 1.000 oficinas bancarias en 1974 a más de 2.000 en septiembre de 2008, cuando el país ya estaba en crisis.

Favoreció esta expansión el hecho de que en 1974 se promulgara un decreto de liberalización que hizo que en 1978, el total de sucursales en España superara las 11.000. Sin embargo, igual que sucede ahora, a partir de ese momento, comenzaría un proceso de ajuste en el que 48.000 empleados de banca fueron despedidos y un gran número de sucursales cerradas.

A pesar de ello, en el último cuarto de siglo antes de 2008, las oficinas en nuestra región se mantuvieron entre las 1.500 y 2.000. Para entender este ascenso y descenso de las sucursales bancarias en Castilla-La Mancha, además de depender como es lógico de factores económicos, es importante tener en cuenta también la tasa de población y su variación. La población en la región se incrementó en los años 60 y, pasada esa década, fue disminuyendo por el descenso del trabajo en el campo, la vida rural desplazada a las ciudades y, de nuevo, comienza a aumentar a finales de los años 80 y principios de los 90. Actualmente, según los últimos datos (enero de 2016), la población en Castilla-La Mancha es de 2.049.829 habitantes.

Por otro lado, como veníamos apuntando, la actividad bancaria también evolucionaba al ritmo de la economía y del desarrollo de la región. Así, por ejemplo, en relación a datos nacionales, el porcentaje del total de créditos otorgados en 1990 fue de un 1,53 por ciento, mientras que los depósitos fueron del 2,85 por ciento. En 1995, éstos datos fueron de 1,77 por ciento los créditos, 2,52 los depósitos. Datos que demuestran que en Castilla-La Mancha había dificultad en aquellos años para atraer inversión.

En una época más reciente, concretamente en los años de mayor dificultad por la última crisis, de 2007 a 2015, las entidades bancarias pasaron de conceder en Castilla-La Mancha 50.414 millones de euros en créditos a 38.377 millones de euros, cuando el número de sucursales fue de 1.704 en la región. (Fuente: Boletín Estadístico del Banco de España).

Ya sea porque la evolución de la economía y su nivel de bancarización van de la mano del desarrollo regional y/o viceversa, los ciclos además de ir dejando datos de subidas y bajadas de todo tipo, índices, habitantes, sucursales y flujos financieros, también van asentando cambios y procesos de adaptación, corrigiendo errores, priorizando necesidades y reforzando, en general, muchas teorías y criterios que hacen posible seguir avanzando y progresando en el desarrollo regional.

Uno de estos cambios que han sobrevenido y que resulta vital para entender la banca futura, pasa por conocer a conocer el desarrollo de nuevas tecnologías en la prestación de los servicios. El funcionamiento interno de los bancos ha ido variando también con el paso de los años, la mejora de las tecnologías han hecho que el sistema bancario se vuelva más sencillo. En un primer momento pagábamos en ventanilla nuestros recibos, luego pudimos hacer domiciliaciones de los mismos. Al principio retirábamos el dinero en la ventanilla, posteriormente lo hicimos a través de un cajero, aparecieron las tarjetas de crédito y ahora incluso transacciones a través de Internet. Antes había que acudir al banco a hacer una transferencia, actualmente con un clic en el móvil lo hacemos. Y todo lo anterior forma parte de la evolución y adaptación bancaria.

Otro cambio fundamental, por tanto, que parece estar haciendo mella en instituciones públicas y privadas viene de la convicción de la necesidad concienciar a los ciudadanos de la importancia de adquirir conocimientos financieros.

Nos dicen los expertos que la reciente crisis financiera ha puesto de manifiesto algunas situaciones que posiblemente se hubieran podido mitigar mediante un mayor conocimiento financiero de los ciudadanos, por ejemplo, para evitar situaciones de sobreendeudamiento, para favorecer una mejor asignación de los recursos, para reducir riesgos en episodios de inestabilidad y para contribuir, en definitiva, a un aumento del bienestar social.

Para ello, el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores iniciaron en 2008 el llamado Plan de Educación Financiera al que posteriormente se unieron otras entidades. Es un Plan abierto a todos los segmentos de la población y pretende dar a conocer el funcionamiento de las entidades bancarias internamente y su relación con los individuos y las empresas.

Especialmente, este Plan nacido ha tenido eco en estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria a quienes, en charlas en los centros, se les ha ido esclareciendo el significado de términos como endeudamiento, ahorro e inversión. Esta educación financiera ha sido recibida en los centros hasta tal punto que buena parte del profesorado sugirió la necesidad de incluirla como una asignatura más y actualmente ya hay normativa que permite su enseñanza.

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