S.Barreda destaca la "autenticidad" de la Pasión Viviente de Hiendelaencina (Guadalajara)

Actualizado 02/04/2010 15:41:10 CET

GUADALAJARA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, destacó hoy la "autenticidad" y la "participación colectiva" de todo el pueblo de la celebración de la Pasión Viviente de Hiendelaencina (Guadalajara), declarada de Interés Turístico Regional en 2001 y que consiste en una representación de las escenas de la Pasión de Cristo. Una celebración que atrae anualmente a cerca de 4.000 personas a una población que no cuenta con más de 150 habitantes.

"Es importante que la Semana Santa tenga una declaración de Interés Turístico regional, nacional o internacional, pero es también muy importante que sea de interés emocional y espiritual", dijo Barreda que aprovechó la ocasión para invitar a visitar esta zona de la provincia de Guadalajara, "preciosa, de paisajes espectaculares que hay que conocer en cualquier época del año", informó la Junta en nota de prensa.

El jefe del Ejecutivo autonómico destacó la importancia que la Semana Santa tiene en la Comunidad Autónoma, su belleza, su fervor y así como la importancia cultural que conlleva. "Esta semana se vive con pasión que corresponde a sentimientos, creencias y a nuestras señas de identidad", aseveró.

Barreda recordó que la representación de la Pasión Viviente de Hiendelaencina es una referencia en toda la provincia y aseguró que se debe a la "autenticidad y a la participación colectiva" de todo el pueblo. "En esta tierra tenemos la posibilidad de vivir la Semana Santa desde muchas dimensiones, pero fundamentalmente el sentido se lo da lo que representa y lo que significa", agregó.

La Pasión Viviente de Hiendelaencina, que ya cumple 38 años, escenifica todos los Viernes Santo la Pasión de Cristo, según los textos bíblicos y a semejanza de un Vía Crucis viviente, tal y como se concibió para su primera representación, que tuvo lugar en 1972.

La escenificación se realiza por los vecinos del pueblo y en un número de casi 130 actores, todos ellos no profesionales, y se desarrolla en la Plaza Mayor y en un paraje de las afueras del pueblo, un montículo en el que se escenifica la Crucifixión.

Toda la representación se realiza en directo, sólo la música está grabada. El escenario está enriquecido con escenificaciones de los palacios de Caifás y de Pilatos, del Huerto de los Olivos, la mesa de la Última Cena y de Jerusalén, donde se representan los diferentes pasajes de la Pasión. El vestuario está íntegramente confeccionado en el pueblo, así como el montaje de los escenarios, o la decoración de las calles.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies