La SEICAP denuncia la falta de alergólogos pediátricos en los hospitales españoles, entre ellos, los de C-LM

Pediatra
JCCM/EUROPA PRESS
Actualizado 20/05/2013 16:21:25 CET

MADRID/TOLEDO, 20 May. (EUROPA PRESS) -

Una gran parte de los hospitales españoles no cuenta con servicios especializados de Alergología Pediátrica, según ha señalado el doctor Marcel Íbero, presidente de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergia y Asma Pediátrica (SEICAP), quien ha destacado que algunas capitales de provincia de comunidades autónomas como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura carecen de Unidades de Alergia Pediátrica.

Durante su XXXVII Congreso Nacional, celebrado desde el jueves en Ávila, ha asegurado que "hay muy pocos Servicios de Alergia Pediátrica de alto nivel, ubicados en Hospitales de nivel 3, que se encuentran concentrados en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Pamplona y Málaga".

Además, continúa, "en otras capitales de provincia encontramos Unidades de Alergia Pediátrica ubicadas dentro del Servicio de Pediatría, la mayoría de ellas con dotación precaria de personal y medios".

Hay que tener en cuenta que "los conocimientos sobre la población infantil que tiene un pediatra con la especialidad de alergología van a permitir mayor eficacia y acierto en el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad alérgica en el niño", indica el doctor Íbero, quien recuerda que entre un 15 y un 20 por ciento de niños españoles tienen al menos una alergia.

Como consecuencia de esto, los hospitales que sí cuentan con servicios especializados, "están desbordados debido al aumento progresivo del número de niños con alergias. Se calcula que se necesita un alergólogo pediátrico por cada 50.000 a 100.000 niños", advierte el doctor José María Maillo, presidente del comité organizador del XXXVII Congreso de SEICAP.

El principal problema, según señala este alergólogo pediátrico, es que "deberían existir las subespecialidades pediátricas. Cada vez más profesionales estudian también alergología pero no hay plazas para ellos", añade.

Otro de los problemas, denuncia Pilar Muñoz González, presidenta de la Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex (AEPNAA), es el tiempo que "pasa entre que el niño visita al pediatra y después llega a la consulta del especialista es muy largo, con lo que el diagnóstico tarda mucho en llegar", hasta varios meses.

"Los niños que sufren reacciones alérgicas por un alimento, sobre todo por ingestión o contacto lo tienen todavía más complicado sobre todo cuando las reacciones son digestivas o sistémicas, porque los pediatras en principio en muchos casos suelen tomarlo como una reacción adversa. Por lo que lo envían al gastroenterólogo y/o a otros especialistas hasta que finalmente se llega al alergólogo pediátrico", añade la presidenta de AEPNAA.

Otro de los problemas con los que se encuentran los pacientes son los amplios desplazamientos que deben hacer para ser atendidos por un alergólogo pediátrico. "En los hospitales comarcales no suele haber un servicio especializado para la población infantil alérgica. Incluso en los grandes hay como mucho tres especialistas, teniendo en cuenta que cada vez son más los afectados", concluye Muñoz González.