Los vecinos del Casco Antiguo de Cuenca acudirán al ICOMOS si no se protege esta zona en las fiestas

Casas de Cuenca
EUROPA PRESS - Archivo
Publicado 04/09/2018 14:35:34CET

CUENCA, 3 DE SEPTIEMBRE (EUROPA PRESS)

La Asociación de Vecinos del Casco Antiguo de Cuenca no descarta presentar una denuncia ante el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), así como a otras instancias en defensa y protección del Patrimonio que estén a su alcance, si no se asegura "la máxima protección" de esta zona durante las fiestas de San Mateo, conocidas popularmente como 'La Vaquilla', que comienzan el próximo 18 de septiembre.

En un escrito dirigido al alcalde, Ángel Mariscal, al que ha tenido acceso Europa Press, la Asociación apela a responsabilidad de la Corporación municipal para salvaguardar el Casco con un vallado y vigilancia especial durante estos días "de manera que estos bienes que han hecho a Cuenca merecedora del título de Patrimonio de la Humanidad sean convenientemente protegidos".

Así, lamentan que año tras año se producen agresiones a los diferentes bienes patrimoniales de este barrio que es un destacado ejemplo de ciudad medieval fortificada que ha conservado su paisaje urbano original y que mantiene excelentes exponentes de arquitectura secular y religioso de los siglos Xll al XVlll.

En este sentido, recuerdan que la mayoría de edificios cuentan con la Declaración BIC como son el Ayuntamiento, recientemente restaurado, el Palacio Episcopal, el Museo Arqueológico, la lglesia de la Santa Cruz, San Andrés, San Miguel, o las Casas Colgadas, entre otros. Destaca, dicen, la Catedral, que además de la calificación de BlC, goza de la Declaración de Monumento Nacional.

"Son precisamente los Ayuntamientos, quienes a tenor de estas leyes deben velar por cumplir y hacer cumplir cuanto se refiere a la protección de los Monumentos
Nacionales y Bienes de Interés Cultural", advierten.

La Asociación de Vecinos lamenta "la desprotección absoluta", el deterioro, y las agresiones que sufren estos monumentos durante San Mateo, así como la vida ciudadana "con la penosa imagen a la que tenemos que asistir: vómitos, alcohol,
orines, basura, llenando nuestras calles y plazas".

Todo ello unido a que urinarios públicos y cubos de basura y las peñas mateas se colocan en estos espacios protegidos. Además, añaden, todos los espacios culturales y turísticos de la parte alta se ven obligados a cerrar sus puertas, "con lo que la vida turística y cultural de la ciudad, y por tanto nuestros visitantes, se resienten".

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