Unas 100 personas se concentran en Valladolid para condenar el "degradante sinsentido" del terrorismo

Actualizado 20/06/2009 22:48:11 CET

VALLADOLID, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de un centenar de personas se concentró hoy en la puerta de la Iglesia de San Pablo, en Valladolid, convocados por el colectivo Justicia y Paz para condenar el "degradante sinsentido" del terrorismo de ETA ante su último atentado que se saldó con la vida del inspector del Cuerpo Nacional de Policía Eduardo Puelles.

Las velas fueron protagonistas de esta 'vigilia' en recuerdo del inspector fallecido, ya que, a pesar de no poder ser encendidas por el intenso viento que se registró en la capital castellanoleonesa, presidieron el acto como "testigos" de la protesta".

Hasta la plaza de San Pablo se desplazaron el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, y el delegado territorial de la Junta, Mariano Gredilla, además de numerosos miembros del colectivo convocarte y ciudadanos.

Los manifestantes guardaron cinco minutos de silencio en memoria de Puelles y como repulsa al acto de ETA, un silencio que fue roto con la lectura de un manifiesto y los aplausos posteriores de los asistentes.

"Las bombas son el único lenguaje que conoce la banda", señaló un representante de Justicia y Paz, al tiempo que hizo un llamamiento a la "construcción de la sociedad desde el respeto". "Queremos mostrar nuestro tributo y reconocimiento por su servicio a la sociedad, acompañar y mostrar nuestra solidaridad con la esposa e hijos del fallecido porque somos conscientes de su irreparable situación y dolor", destacó el colectivo en el manifiesto.

"Hacemos explícita nuestra condena y rechazo a este degradante y sinsentido horror del terrorismo de ETA", prosiguió el escrito, en el que se solicitó a la ciudadanía que no quede "pasiva" ante actos de este tipo. "Con su vida algo de nuestra vida, de nuestra razón y de nuestra humanidad han sido también destruidas", concluyeron.