El Ayuntamiento de Valladolid pide a la policía que haga inventario de locales mientras revisa ordenanza y licencias

Cantalapiedra, León de la Riva y Sánchez.
EUROPA PRESS
Actualizado 15/03/2013 16:10:17 CET

VALLADOLID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

EL Ayuntamiento de Valladolid ha dado instrucciones a la "Policía de barrio" para que haga un inventario de los distintos locales de hostelería de la ciudad y de sus correspondientes licencias, mientras revisa la correspondiente ordenanza municipal "de acuerdo, en cualquier caso, con la normativa de la Junta de Castilla y León".

De esta forma lo ha explicado este viernes el alcalde de la capital vallisoletana, Francisco Javier León de la Riva, acompañado por la concejal de Cultura, Turismo y Comercio, Mercedes Cantalapiedra, así como por el edil encargado de Seguridad y Movilidad, Manuel Sánchez. Juntos, durante una rueda de prensa, han detallado las actuaciones policiales que han tenido lugar en las últimas semanas con motivo de las actuaciones musicales y teatrales suspendidas en bares donde no se cumplían los requisitos legales.

En este sentido, León de la Riva ha anunciado a los periodistas que a lo largo de la mañana iba a tratar una información "muy conocida pero en la que no todos los datos difundidos se ajustan a la realidad". Así ha presentado sus declaraciones sobre el asunto de las licencias, respecto al que ha recordado que "en este ámbito existe una ley para toda la Comunidad, pero también una ordenanza a nivel municipal que vamos a someter a revisión".

Después de este anuncio, el regidor ha realizado un repaso cronológico de las últimas suspensiones llevadas a término por la policía. Lo ha hecho tras tomar como referencia el día 26 de enero y sin dar nombres, de forma que se ha limitado a hablar de "establecimientos con licencia de bar", "locales con licencia de bar especial", e incluso "mesones sin la insonorización requerida para acoger espectáculos musicales".

El primer edil ha asegurado que en todos los casos se incumplía alguno de los puntos de la normativa, pero también ha matizado el tipo de autor responsable de cada control (el aviso de un vecino o bien una acción rutinaria de la policía).

En Valladolid hay cerca de 2.500 locales ligados a la hostelería y, entre los que acogen actividades culturales, cerca de un 30 por ciento fueron objeto de inspecciones durante el pasado año. "Se pudo comprobar así que la mayoría de los propietarios son gente seria y colaboran con la policía", ha opinado el alcalde antes de puntualizar que, "lamentablemente, de todo hay en la viña del Señor".

Así, León de la Riva ha informado de casos como el del local que a finales del mes de enero fue cerrado al descubrirse que en su interior había menores de 16 años, "por tercera vez" según el informe de los agentes policiales.

Del mismo modo, en episodios como el del 15, 22 o 24 de febrero los establecimientos acogían actuaciones --musicales o de otro tipo-- con una previa venta de entradas en algunos casos y los limitadores de sonido desconectados.

"Ante estos ejemplos, el Ayuntamiento no puede jugar con cartas diferentes a las que reparte la ley", ha afirmado el regidor vallisoletano a modo de metáfora.

DENUNCIAS VECINALES Y TASAS

Un "gran número" de las inspecciones en locales han estado motivadas estas semanas por la llamada de "vecinos molestos con el ruido". En este ámbito, el alcalde ha explicado que se contempla la aplicación de una tasa para evitar quejas injustificadas de "unos pocos vecinos especiales" que hacen hasta siete llamadas en horas de la madrugada "sin tener razón".

"Cuando estas llamadas se producen, se desplaza desde el Consistorio un equipo que mide los decibelios. Esto tiene un coste, pero está más que justificado cuando la protesta tiene un fundamento", ha expresado León de la Riva antes de añadir que, cuando por el contrario el local en cuestión cumple todos los aspectos de la normativa, "es razonable pedir que la segunda llamada vaya acompañada por el abono de una tasa que se devuelve al ciudadano si éste tiene razón".

Se pretende así observar el "problema" desde todos los puntos de vista, sin obviar los dos "objetivos fundamentales" como la seguridad del público en cuestiones de aforo y la protección de los hosteleros que cumplen las normas y que, "por lo tanto, no pueden iguales derechos que quienes no los cumplen".

Respecto al aforo, el equipo de Gobierno municipal apuesta también porque los locales tengan siempre a la vista dos carteles "tanto fuera como dentro del establecimiento", en los que se indique la capacidad del mismo.

Con estas pautas se realizarán las próximas inspecciones, en las que también se contemplará que las actuaciones teatrales, de magia o monólogos no superen el nivel de decibelios permitido, así como que no se produzca la venta de entradas para acceder a estos espectáculos ni se comercialicen productos no contemplados en la licencia.

En lo referente a los conciertos, será necesario que los establecimientos estén insonorizados y cuenten con un permiso especial para acoger esta clase de espectáculos. "Y el que no se ajuste a todos los puntos y vea como su programación es cancelada, que se olvide de hacer nuevas peticiones", ha advertido el alcalde de Valladolid antes de apresurarse a añadir que la renovada ordenanza municipal se aplicará "desde ya" aunque "por supuesto, no tendrá un carácter retroactivo".

APUESTA "FIRME" POR LOS GRUPOS LOCALES

Por otra parte, Francisco Javier León de la Riva y Mercedes Cantalapiedra han insistido en que su apuesta por los grupos musicales locales "sigue siendo firme".

"Es lamentable que algunas personas piensen lo contrario. Y es que nuestra posición es muy clara, pero la seguridad siempre es lo primero", ha concluido el primer edil.

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