Carriedo dice que huele a un "gobierno de despedida" y al intento de "saldar deudas" con los entrantes

Actualizado 20/10/2010 16:06:48 CET

VALLADOLID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Grupo del PP en las Cortes de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha asegurado hoy que la remodelación del Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero es la propia de "alguien que sabe que está ante su último gobierno, un gobierno de despedida", así como que las nuevas incorporaciones responden a la última oportunidad del presidente de "saldar las deudas políticas" que tiene con los elegidos.

El político popular, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha precisado que la asignación de nuevas carteras obedece a la convicción de Rodríguez Zapatero de que se encuentra ante la última oportunidad de zanjar deudas con algunos de sus compañeros de partido, en concreto con Leire Pajín; Ramón Jáuregui, "al que mandó a Europa"; Trinidad Jiménez, "a la que ha metido en un lío que finalmente le ha salido mal", y a Alfredo Pérez Rubalcaba, "quien le ha hecho muchos favores políticos en los últimos meses".

Así, para Fernández Carriedo la crisis de gobierno se ha realizado "más pensando" en los que entran en él que en los intereses de España, al tiempo que se ha felicitado de la supresión de los departamentos de Igualdad y Vivienda, "que responden a un invento de Zapatero pues nunca antes habían existido en los tiempos de la democracia".

El portavoz del PP en el Parlamento autonómico ha incidido en que tres años después de su creación, "se ha demostrado que el Ministerio de Igualdad no tenía ningún sentido y coherencia y que se podía vivir sin él", mientras que con respecto al de Vivienda, "otro invento de Zapatero", ha advertido de su inutilidad si se tiene en cuenta que hoy en día los jóvenes atraviesan por su peor momento a la hora de acceder a un piso.

En cuanto al mensaje de su homóloga socialista, Ana Redondo, para que Herrera tome buena nota del ejemplo que supone la supresión de ministerios, Fernández Carriedo ha recordado que en mayo de 2011 se celebran unas elecciones autonómicas y que lo coherente es que la reestructuración del Ejecutivo sea acometida por la persona que sea elegida por los ciudadanos como nuevo presidente de la Junta. "Tiene sentido que la nueva estructura se vincule al proceso resultante de esas elecciones y a un nuevo gobierno", sentenció el dirigente del PP.