Cerca de doscientos empleados públicos paralizan el centro de Valladolid en protesta por las últimas medidas de Rajoy

Participantes en la manifestación de empleados públicos en Valladolid.
EUROPA PRESS
Actualizado 13/07/2012 14:53:55 CET

Los sindicatos advierten de que supone el punto de partida de una lucha por sus derechos que podría culminar en una huelga general

VALLADOLID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

Cerca de doscientos empleados públicos han paralizado hoy el centro de Valladolid durante cuarenta y cinco minutos con motivo de la concentración de protesta convocada por los sindicatos de la función pública contra las últimas medidas del Gobierno Rajoy pero que a causa de la indignación de los participantes ha derivado en una manifestación, con interrupción del tráfico incluida.

Aunque estaba previsto que los trabajadores públicos, aprovechando la parada para tomar el café, se dieran cita en la Plaza de Madrid a partir de las 11.00 horas para expresar su repulsa por los últimos recortes aprobados por el Gobierno, en especial contra la supresión de la paga extra de Navidad, finalmente la movilización se ha convertido en una espontánea manifestación que ha transcurrido por la calle Duque de la Victoria y ha interrumpido el tráfico rodado.

Los participantes, que enarbolaban banderas de UGT, CC.OO, Csif y de distintos sindicatos policiales, no han cesado de corear consignas del tipo "con este Gobierno vamos de culo", "esto nos pasa con un Gobierno facha", "manos arriba, esto es un atraco" o "Rajoy, Montoro, vais a acabar con todo", al tiempo que han lanzado gritos en favor de la huelga general o, al llegar a la altura del Banco de España, en la calle Duque de la Victoria, de "ahí está, ahí está la cueva de Alí Babá".

Entre los participantes en la manifestación, que ha concluido ante la sede de la Delegación Territorial de la Junta, sin que se produjeran incidentes, los representantes de las distintas organizaciones sindicales convocantes han coincidido al señalar que se trata del "arranque" de las movilizaciones contra la política de persecución y desprestigio que viene sufriendo desde hace años el colectivo de empleados públicos y los continuos recortes de sus derechos.

Así, la secretaria regional de la FSP-UGT, Carmen Amez, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha levantado la voz para pedir un "¡basta ya de agresión y pérdida de dignidad del empleado público!", para acto seguido reclamar un "respeto" hacia la importante labor que realiza el colectivo y recordar que en el supuesto de que los funcionarios dejen de consumir "España caerá en la mayor de las beneficencias y se convertirá en el país más empobrecido de Europa".

REACCIÓN A CADA "VIERNES DE DOLOR"

Ante ello, Amez ha advertido de que cada "viernes de dolor", en referencia a las reuniones del Consejo de Ministros, tendrá una respuesta del colectivo, "que no descarta ninguna movilización por drástica que sea, hasta incluso la paralización del Estado, para que se den cuenta de que existen y mantienen la economía del país".

En la misma línea se han posicionado Luis Fernández Gamazo y Raquel Fernández, el primero de CC.OO. y la segunda de CSI-F, quienes ha apuntado que las medidas del Ejecutivo central no contribuirán al despegue económico del país sino todo lo contrario y han recordado que los empleados públicos, que vienen sufriendo desde hace años recortes salariales, se han convertido en "paganos" de la situación.

El primero de ambos ha alertado incluso de la posibilidad de que el próximo paso del Gobierno de Rajoy pase por un despido masivo de trabajadores públicos, cuando, según ha precisado la segunda, España cuenta con un funcionario por cada quince personas, mientras en Alemania son 18 y en Francia 12. "Lo que sobran son políticos, pues de 440.000 sólo quieren quitar 21.000 dentro de tres años y, qué casualidad, son ediles de los que menos cobran", ha criticado Fernández.

La concentración y posterior manifestación celebrada en la Plaza de Madrid no ha sido la única movilización desarrollada en Valladolid, ya que actos similares han sido protagonizados por empleados públicos de distintas administraciones antes las puertas de sus centros respectivos, como la Audiencia de Valladolid, las consejerías Fomento, Medio Ambiente y Agricultura o el Hospital Clínico Universitario, entre otros.