Condenada a un año de cárcel la empresaria testaferro por fraude de 107.000 euros a la Seguridad Social

Publicado 12/04/2018 18:11:46CET

Su yerno, también encausado, permanece prófugo de la Justicia y contra el mismo pesa una orden de busca y captura

VALLADOLID, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

La mujer de origen rumano Sabina V, acusada de un delito de fraude de cotizaciones a la Seguridad Social por importe de 107.000 euros a través de la empresa 'Sabine Vasile', se ha conformado este jueves con un año de cárcel, frente al año y nueve meses inicialmente solicitado por la acusación pública.

La encausada, que ha reconocido su culpa y ha obtenido una sentencia de conformidad, iba a ser juzgada en la Audiencia de Valladolid junto con su suegro y principal acusado, Sorin B, si bien este último permanece prófugo de la Justicia y contra el mismo el tribunal ha dictado orden de busca y captura, según informaron a Europa Press fuentes jurícias.

La empresaria fue colocada por su yerno al frente de la empresa ficticia 'Sabine Vasile' como testaferro para eludir los pagos de las cotizaciones de los trabajadores a la Seguridad Social, ardid reconocido por ella, de ahí la condena pactada, en calidad de cooperadora necesaria del delito, que incluye la citada pena de un año de cárcel, el pago de una multa de 83.106 euros y el abono a la Seguridad Social del mismo importe en concepto de responsabilidad civil.

El principal acusado--será juzgado cuando sea localizado y detenido--se expone a una posible condena de tres años de prisión y al pago de una multa de 300.000 euros.

Este venía dedicándose desde 2013 a la actividad empresarial de prestación de servicios agrícolas a través de la empresa de su propiedad 'Butica Sorin', con domicilio en Valdestillas, que concertaba con distintos agricultores, para lo cual tenía a su cargo varios trabajadores dados de alta en la Seguridad Social, con la que había tenía varias deudas.

En este contexto y con el fin de defraudar a la Seguridad Social, siempre según la tesis del fiscal, el procesado ideó un plan para crear una empresa ficticia bajo el nombre 'Sabine Vasile' a la que puso a la cabeza como testaferro a su propia suegra, la también procesada S.V, evitando así figurar en la misma y ocultando su identidad debido a las deudas contraídas.

Dicha mercantil, que dio de alta en el Régimen General y en el RETA haciendo figurar a su suegra como empresario individual, tenía el mismo objeto social de la anterior empresa y en la misma dio de alta a una serie de trabajadores rumanos, entre los que se incluyó él mismo.

Con posterioridad, la empresa celebró contratos de prestación de servicios agrícolas con diversos agricultores, para quienes efectuó trabajos de vendimia, recogida, poda y similares, en distintas explotaciones.

Aunque los trabajos fueron realizados bajo la cobertura formal y contractual de 'Sabine Vasile', era el principal acusado quien concertó y gestionó los contratos, el que proporcionó los operarios y quien se benefició de los pagado por los agricultores, mecánica con la que habría conseguido eludir el pago a la Seguridad Social de las cuotas correspondientes al Régimen General como al RETA de sus trabajadores.

Y es que 'Sabine Vasile' era la que acumulaba las deudas con la Seguridad Social por impago de las cuotas, hasta alcanzar un total de 106.717 euros.