La Coordinadora contra Garoña se concentrará el próximo 5 de septiembre ante la central para exigir su cierre

Actualizado 30/08/2010 13:37:28 CET

BURGOS, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

El próximo domingo 5 de septiembre se celebrará la Marcha contra Garoña 2010, una movilización antinuclear de carácter anual que tiene como objetivo exigir el cierre "inmediato y definitivo" de la central nuclear, frente a la cual se manifestarán los asistentes.

La organizadora, la Coordinadora Contra Garoña, se refirió a la central como "esa a la que el Gobierno Zapatero alargó su vida útil otros tres años, que ya pretenden que sean otros veinte más" y "la central de las mil y una grietas", por lo que aseguró que es "peligrosa y prescindible".

Según explicaron a Europa Press fuentes de la Coordinadora, el cierre de Garoña es "necesario e irreversible", ya que "un modelo energético sostenible que satisfaga las necesidades de la sociedad actual sin hipotecar las necesidades de las generaciones futuras no puede incluir a la energía nuclear".

En este sentido, apuntaron que "la sociedad debe recibir un claro mensaje de sustitución gradual de energías sucias por energías limpias", además de una concienciación respecto al ahorro, porque "el consumo eléctrico en España se ha incrementado un 43 por ciento en diez años, y prácticamente se ha duplicado en 20", por lo que es "insostenible".

HUELLA DE 2,5 PLANETAS

Además, la huella ecológica de los europeos es de 2,5 planetas, lo que significa que se requerirían dos planetas y medio para vivir a este ritmo de consumo de manera continua. La huella ecológica, medida que relaciona la cantidad de superficie necesaria para generar los recursos que consumimos y asimilar los residuos que genera un determinado tipo de vida, debería ser el punto de partida para establecer un consumo "responsable" de energía y servir de referencia para regular el consumo energético.

La central nuclear de Santa María de Garoña es la más vieja del parque nuclear español. En 1982 el Consejo de Seguridad Nuclear y Nuclenor reconocieron la existencia de grietas en el reactor, un problema que provoca fisuras y un estado de degradación intergranular bajo presión debido a las grandes presiones a la que están sometidas partes fundamentales para su funcionamiento y seguridad.

Con una vida prevista de 25 años (tiene 39 en la actualidad) está "amortizada" por la empresa propietaria Nuclenor (50 por ciento Iberdrola y 50 por ciento Endesa).

Por otra parte, y según las mismas fuentes, Nuclenor ha aplazado dos exigencias del Consejo de Seguridad Nuclear a la central de Garoña, como la renovación del cableado eléctrico y la mejora de la ventilación de emergencia en el edificio de contención, por lo que en la actualidad esta central nuclear opera "sin cumplir con las condiciones exigidas por el organismo regulador de la industria nuclear".

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