El Cucurrumacho de Navalosa, la lucha entre el bien y el mal

Cartel anunciador del Cucurrumacho de Navalosa
AA VECINOS DE NAVALOSA
Actualizado 25/02/2017 13:02:48 CET

   NAVALOSA (ÁVILA), 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

   La localidad abulense de Navalosa celebra este domingo, día 26 de febrero, su tradicional Cucurrumacho que tiene lugar en la tarde del 'Domingo Gordo' de su conocido carnaval que gira en torno a esta máscara de invierno en una escenificación de la lucha entre el bien y el mal.

   En el carnaval navalosano intervienen dos figuras, la vaquilla y los cucurrumachos que interactúan e intervienen a lo largo del Domingo Gordo, además de los quintos del pueblo, que lucen sus mejores galas a cara descubierta, a diferencia del cucurrumacho, vestido con huesos, pelo, ropas enormes y mantas pingueras para asustar a niños y mayores.

   Al parecer, desde la dictadura de Franco los cucurrumachos se visten con ropas prestadas y no hablan para evitar que alguien les pudiera reconocer y delatarles cuando el Carnaval estaba prohibido.

   Esta fiesta está protagonizada por los quintos del pueblo que se reúnen el sábado por la tarde para ir a cortar el chopo que plantarán al anocher en la plaza Mayor. Ya el domingo por la mañana, salen a la calle ataviados con una escarapela y con unas filigranas o puros realizadas con telas alrededor de un sombrero y portan una garrota adornada además de guantes blancos y un pañuelo bordado sobre los hombros.

   Los quintos eligen por sorteo a la 'vaquilla' que será el encargado de ir tocando por las puertas de los vecinos y de hacer sonar dos pequeñas esquilas que lleva colgadas de las muñecas, con una faldriquera en la que guarda el dinero y carrillos pintados.

   Según los datos recabados por la Asociación de Vecinos y Amigos de Navalosa, de la indumentaria de la 'vaquilla' se ha perdido un armazón de madera con cuernos que se colocaba alrededor de la cintura y entre sus costumbres perdidas está también la de disfrazarse de mujer.

   El momento más importante para la 'vaquilla' llega por la tarde cuando se le da muerte simbólica con un tiro en el corro que se sitúa junto al chopo mientras se danza alrededor del Mayo, se recitan poesías y se detallan todos los obsequios recogidos por la mañana.

   El desarrollo de la fiesta en la plaza se realiza en torno al mayo sobre el que se forman tres corros: el primero, el más próximo al tronco, formado por los quintos como protagonistas del rito de transición a la vida adulta; el segundo integrado por las serranas y madres con cuyo círculo representan la protección al adolescente que se inicia en la vida adulta mientras que en el tercero estarían los cucurrumachos, que no representan la exaltación de las labores agrícolas y ganaderas y asemejan el mal y el peligro.

   Los tres grupos darán vueltas alrededor del árbol mientras se lee el pregón desde el balcón del Ayuntamiento en forma de coplas elaboradas por alguna vecina del pueblo y al que se incorporan los datos de lo que se ha recogido por la mañana.

   El disfraz del cucurrumacho consta de una carilla o máscara realizada en madera de chopo que tiene agujeros para los ojos y la boca y que está recubierta de crines de caballo o vaca y rematada con cornamenta o calavera de animales.

   Este personaje, que representa al mal, lleva también un traje de dos piezas realizado con mantas pingueras tejidas con tiras de trapos en los telares de Navalosa y que tiene una parte superior que cubre el torso y los brazos y otra una inferior a modo de pantalones.

   Como complementos, el cucurrumacho lleva guantes de distintos colores y formas en las manos; alforjas que contienen la paja trillada que lanza al personal que se encuentra a su paso; una vara o cayado y un haz de cencerros al cinto que hacen sonar de manera escandalosa para asustar a niños y mayores.

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