Detenido por simulación de delito un menor de 16 años que denunció un 'secuestro exprés' en Burgos

Actualizado 14/04/2012 15:07:38 CET

BURGOS, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía han detenido a un menor de edad, de 16 años, como presunto autor de una simulación de delito, al haber denunciado en Burgos un falso 'secuestro exprés', según han informado a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

Los hechos se remontan al pasado miércoles, 11 de abril, cuando se denunció la desaparición de su domicilio de un menor de 16 años que apareció a las pocas horas y aseguraba haber sido objeto de una detención ilegal y maltrato por parte de cuatro personas (tres varones y una mujer) que le retuvieron, maniatado, en un local próximo a la ciudad de Burgos.

El menor, en el interrogatorio que se le practicó en la Comisaría de Burgos, realizó una pormenorizada descripción física de los individuos que le habían secuestrado así como de los vehículos que habían utilizado para trasladarle al lugar de retención.

Igualmente facilitó como posible causa de su secuestro la coacción para que no delatase a las otras personas con las que este menor habría perpetrado el robo de la iglesia de Orbaneja Río Pico a primeros del mes de marzo, delito por el que ya había sido detenido por la Guardia Civil.

Pese a que el menor, según su testimonio, tuvo ocasión de observar detenidamente tanto a sus secuestradores como los vehículos que utilizaban y el lugar donde fue custodiado toda la noche, aportó datos lo suficientemente genéricos como para que los investigadores no pudieran seguir una línea clara de investigación de los hechos.

Ante la gravedad de la denuncia, especialmente teniendo en cuenta que el protagonista del suceso era un menor, los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía realizaron un exhaustivo análisis de los datos aportados por el muchacho y por los testigos que pudieran haber presenciado el secuestro.

LOCALIZACIÓN DEL LUGAR

Fruto de esta investigación, que en su trabajo de campo incluyó análisis cartográficos de la zona periurbana de la ciudad, se consiguió determinar el lugar donde presuntamente estuvo retenido el menor.

El análisis del este local y su ubicación indicaban que, en principio, no era el idóneo para retener contra su voluntad, y de forma discreta, a ninguna persona, han apuntado las mismas fuentes.

De igual manera no fue posible encontrar ningún testimonio de actividad extraña alguna en el entorno del domicilio del menor, lugar donde manifestó ser secuestrado.

Ninguna persona recordaba que hubiese ocurrido nada anómalo en el horario y lugar donde presuntamente fue secuestrado el menor, circunstancia extraña dada la hora de la tarde en la que se produjo el hecho, con multitud de personas en la calle, y lo llamativo del vehículo utilizado para el secuestro.

Los agentes observaron también que, pese a lo manifestado inicialmente por el facultativo del Hospital General Yagüe que atendió al menor de sus heridas, éstas no parecían cuadrar, en la experiencia de los policías, con las erosiones que se pueden producir al inmovilizar a una persona.

Con todos estos elementos en la mano, los investigadores decidieron ampliar la exploración al menor y solicitarle que aclarase o matizase alguno de los datos aportados.

CONTRADICCIONES

En este punto, el menor, en presencia de sus padres, comenzó a dar nuevos detalles que entraban en contradicción con lo dicho inicialmente.

Finalmente, el menor reconoció que todo lo dicho inicialmente era mentira, que nunca fue secuestrado por cuatro adultos y trasladado a un local a la fuerza, ni retenido toda la noche, ni golpeado por nadie.

Lo que había ocurrido es que el menor, junto con cuatro amigos, había entrado a robar a un merendero cerca de la ciudad y, cuando estaban dentro de la finca, fueron sorprendidos por un perro guardián.

En la huída azarosa, se golpearon repetidamente contra los objetos del merendero y la valla perimetral y se refugió en otro local cercano, donde permaneció hasta el día siguiente, tras asegurarse de que ni el perro ni ninguna persona estaba cerca.

Cuando llegó a casa, estaba tan magullado y cansado que se quedó dormido en la entrada. De esta forma le sorprendió su padre al que, como no iba a decir que le habían pillado robando, contó para justificar su estado que había sido secuestrado, ha indicado la Subdelegación.

El joven ha sido detenido por simulación de delito y puesto a disposición de la Fiscalía de Menores de Burgos.