La Diputación de Segovia declara manifestación de interés cultural la fiesta de El Diablillo de Sepúlveda

Publicado 22/02/2018 12:29:46CET

SEGOVIA, 22 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Pleno de la Diputación de Segovia ha acordado este jueves por unanimidad declarar la fiesta de El Diablillo de Sepúlveda como manifestación tradicional de interés cultural.

Es una celebración que tiene lugar en la villa cada 23 de agosto a las diez de la noche. Seis diablillos aparecen por la calle de San Bartolomé para sortear una gran hoguera y encararse con la multitud presente, formada en su mayoría por jóvenes del pueblo con ganas de pasarlo bien y cumplir con la tradición.

El origen de este ritual está en las historias de San Bartolomé, quien según cuenta la tradición oral y escrita, predicaba en India cuando fue requerido por el rey Polimio, cuya hija estaba endemoniada y atacaba a mordiscos a todos aquellos que se acercaban a ella.

La princesa habría quedado curada cuando San Bartolomé pidió a los criados del rey que la desataran, siendo entonces el diablo quien quedó preso por el santo. Por este motivo, en Sepúlveda se extendió la creencia popular de que, cada 23 de agosto, San Bartolomé libera al diablo durante un tiempo y éste corretea por el pueblo da escobazos a cuantos se encuentran en su camino y desata la juerga entre los vecinos, hasta que el santo vuelve a atraparlo en la iglesia que lleva su nombre.

Según explican los vecinos más longevos de Sepúlveda, aunque la fiesta no se ha detenido en ningún momento desde que se recuerda, sí que ha evolucionado y ha pasado de ser una única persona quien representaba al diablo hasta las seis actuales.

El Ayuntamiento de Sepúlveda presentó la solicitud para que El Diablillo fuese declarada como manifestación de interés cultural provincial el 18 de agosto de 2016, con una memoria descriptiva de la tradición. Sin embargo, los sepulvedanos aún tuvieron que esperar más de un año para que el 12 de diciembre de 2017 el consejo asesor del Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero emitiese un informe positivo, después de requerir más información y documentación acerca de la fiesta.

Según los informes técnicos de carácter antropológico llevados a cabo por la institución provincial, la fiesta de El Diablillo destaca no sólo por la vigencia del rito, también por su creciente impacto y dimensión turística y mediática, que le auguran un gran futuro entre las celebraciones importantes del presente de la provincia.

Al igual que hiciera con la Ofrenda de los Cirios de Santa María la Real o con La Octava de Fuentepelayo, únicas fiestas que han obtenido hasta ahora este reconocimiento --que está vinculado al artículo 2 de la convención de la UNESCO para la salvaguardia del patrimonio cultural e inmaterial--, el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero editará para su declaración un pequeño libreto en el que quedarán detallados desde los orígenes de la fiesta, hasta la descripción de los rituales de la celebración o la manera en la que ésta ha sido conservada.