Un estudio de la UVA revela que la caída de árboles se puede prevenir

Árbol caído por el temporal de viento
CEDIDA
Publicado 09/04/2018 15:28:03CET

   VALLADOLID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Un estudio de la Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid (UVA) revela que la caída de árboles peligrosos se puede prevenir y destaca que ciertas variedades de árboles y sus ramas caen mucho más fácilmente y son "potencialmente más peligrosas", según han informado a Europa Press fuentes de la institución.

   En concreto, la Cátedra de Micología de la Universidad de Valladolid, ubicada en el Campus de Palencia, desarrolla hace años estudios de seguimiento de los árboles urbanos en relación con los hongos asociados, tanto los que ayudan a la planta a desarrollarse como los que producen pudriciones en los troncos y raíces.

   Según ha explicado el director de la Cátedra y profesor de la UVA, Juan Andrés Oria, se ha comprobado que ciertas variedades de árboles caen y vuelcan mucho más frecuentemente que otras, dando lugar a daños económicos y en algunas ocasiones, también de carácter personal. Si bien la caída depende de muchos factores, uno de los motivos de base es que desde hace años se plantan con frecuencia árboles exóticos o impropios para cada lugar, que podemos encontrarlos masivamente en colegios, avenidas y parques.

   Uno de los factores estudiados es que los pavimentos actuales no son filtrantes y dan lugar a que las raíces de los árboles no puedan respirar (sufren anoxia o falta de oxígeno) ni tampoco pueden albergar a hongos beneficiosos o micorrícicos, que ayudan en el desarrollo y mantenimiento de las estructuras integrales de los árboles, dificultando su derribo. Hace años en muchas ciudades españolas adoquinadas, los árboles caían con mucha menor frecuencia mientras que con los generalizados pavimentos impermeables de cemento y asfalto, los árboles se debilitan en su base de modo críptico, es decir, aparentemente el árbol está bien pero oculta su muerte radical. El abuso en la aplicación de gran cantidad de sal en las calles en invierno también colabora en ello.