Fermoso niega trato de favor en créditos a Llamas y dice que su refinanciación fue para que la bola de nieve fuera a más

      Fermoso En La Comparecencia En Las Cortes 21-6-2018
EUROPA PRESS
Publicado 21/06/2018 15:14:19CET

VALLADOLID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

El que fuera presidente de Caja Duero entre 2004 y 2010, Julio Fermoso, ha defendido hoy los créditos concedidos en su día a Santos Llamas, su homólogo en Caja España, con la que posteriormente se fusionó, y ha negado trato de favor hacia él pues, como así ha advertido, se aprobó incluso un préstamo de 600.000 euros para refinanciación de las cuotas de otros anteriores para "evitar que la bola de nieve fuera a más".

Es la respuesta dada por el exmandatario de Caja Duero y exrector de la Universidad de Salamanca durante ocho años a una pregunta del portavoz de IU-EQUO en la Comisión de Investigación de las cajas constituida en las Cortes, José Sarrión, respecto de un informe del Banco de España poniendo en solfa distintos créditos otorgados a Llamas desoyendo los consejos en contra del analista de riesgos de la entidad.

"Ello supondría otorgar al analista la capacidad de veto, cuando su dictamen no es vinculante", ha recordado Fermoso, quien señala que el Comité de Riesgos de la entidad dio finalmente el visto bueno a los créditos, así como al de 600.000 euros para refinanciar las cuotas de otros anteriores y que el propio Banco de España ya censuró al dudar de la capacidad del perceptor a la hora de afrontar los vencimientos.

"Se trataba de evitar que la bola de nieve fuera a más", ha insistido Fermoso, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha reiterado también que el presidente de Caja España no contó con "trato difenciador" sino que lo ocurrido en su caso "se enmarcó en una época tormentosa de enormes riesgos".

Buena parte de la comparecencia de Fermoso la han aprovechado los portavoces de IU-EQUO, Cs y Podemos para censurar la gestión del interpelado al frente de Caja Duero por su "excesivo personalismo" y por la toma de decisiones "ruinosas", "estrafalarias y de aurora boreal", tal y como ha calificado Pablo Fernández,así como por la percepción de emolumentos de hasta 360.000 euros que Manuel Mitadiel entiende que se sitúan "al nivel de los primeros espadas de la financiación española".

El aludido, además de puntualizar que únicamente percibió ese salario una anualidad de su mandato, "un euro más de lo que cobraba el director general, Lucas Hernández", ha defendido todas y cada una de las operaciones realizadas por la caja, desde la expansión de oficinas en Portugal y un proyecto en República Dominicana hasta la concesión de un crédito puente de 2 millones de euros a la pianista Maria Joao Pires para construir una escuela de música en Castello Branco (Portugal), anticipando así una subvención europea, y la financiación de sendas conferencias de Jorge Valdano en 2008 y 2009 por importe cada una de 50.000 euros, entre otras.

La comparecencia no ha estado exenta de algún momento de tensión, como cuando Fermoso ha negado que presidiera la Comisión de Retribuciones de Caja Duero, a pesar de que el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, haya esgrimido un informe de los órganos de gobierno corporativo de la entidad que así lo señalan. "Debe ser un error", ha advertido el compareciente, lo que ha llevado al representante de la formación morada a ironizar sobre el desconocimiento de Fermoso sobre algo tan importante a pesar del "generoso" sueldo que percibía.

Al margen de su gestión directa al frente de la entidad, Fermoso ha defendido que el proceso de fusión entre Caja Duero y Caja España se produjo en un momento en el que ambas entidades se encontraban en una situación solvente, como atestigua un informe del Banco de España emitido en marzo de 2010 en el que se califica la operación de "consistente" , y ha lamentado que España, "con la coordinación del legislativo y gubernamental y el apoyo de Bruselas", no se hubiera anticipado a los acontecimientos y, a diferencia de lo ocurrido en Reino Unido y Alemania, hubiera inyectado miles de millones de euros para salvar al sector de las cajas de ahorro, algo que, en su opinión, podría haber sido factible.

"No conozco soluciones fáciles para problemas complejos, poliédricos y con aristas. Lo cierto es que hoy en Alemania hay centenares de cajas que tenían riesgo del ladrillo, que soportaron bien la crisis en 2007 y que cuando empezaron los problemas de la banca europea recibieron ayuda. En España no se hizo nada por la propia estructura de nuestras cajas, que impedían la capitalización", ha advertido.