Juicio este lunes a un hombre por cortar la cara a otro con un botellín en un bar de Valladolid

Los acusados, durante el juicio en Valladolid.
EUROPA PRESS
Publicado 29/01/2018 14:06:30CET

Una testigo de los hechos ratifica que el agresor rompió el envase a propósito con el fin de acometer a la víctima

VALLADOLID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

Fiscalía de Valladolid ha mantenido hoy su petición de tres años y medio de prisión para M.R.G.M. por un delito de lesiones con deformidad cometido en 2016 en un bar de La Rondilla, donde, según sostiene el acusador público, el encausado cortó en la cara a otro varón durante una pelea tras romper un botellín de cerveza que luego utilizó contra la víctima a modo de cuchillo.

La petición de condena, que incluye una indemnización de 21.850 euros y el pago de 182 euros al Sacyl, se ha mantenido también invariable para su compañero de banquillo, C.A.L, a quien acusa de una falta leve de malos tratos y ha pedido 450 euros de multa por sumarse a la pelea y golpear también al lesionado, J.F.G.H.

En la vista oral, el presunto agresor, M.R.G.M, ha negado haber acometido con el botellín a su oponente y ha alegado que aquella noche del 18 de diciembre de 2016 se encontraba fumando a las puertas de un bar en la calle Quebrada, en La Rondilla, cuando de repente llegó un individuo, en referencia al denunciante, que se "no se encontraba en su sano juicio e iba bebido y drogado".

Según su versión de los hechos, J.F.G.H. le cogió por el cuello y al caer ambos al suelo se rompió el vaso que llevaba el primero en la mano, sin que pudiera explicar cómo los cristales alcanzaron a la víctima en el cuello, la cara y una oreja. Uno de los cortes afectó a la rama temporal del nervio izquierdo e impide desde entonces al lesionado elevar la ceja, de ahí la agravante de deformidad aplicada por el fiscal.

El otro acusado, C.A.L, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha asegurado que no conocía a los dos anteriores y ha explicado que su intervención se limitó a separar a ambos contendientes, sin que en momento alguno golpeara al lesionado. "¡Me pareció una vergüenza que con toda la gente que había allí, nadie medió para separarlos!", ha lamentado.

Por contra, el herido, J.F.G.H, sostiene que acudió al bar en compañía de su novia--ésta ha ratificado su versión--y que al abandonar el local fue golpeado primero por M.R.G.M. y luego por su compañero de banquillo.

"VENÍAN BUSCANDO CAMORRA"

"Salimos del bar porque una joven que conocimos allí, Sara, nos lo aconsejó al percatarse de la llegada de ambos acusados, pues venían buscando camorra", ha declarado el lesionado, quien ha añadido que en un momento dado oyó un ruido de cristales y acto seguido el principal inculpado le golpeó en la cara con un botellín de cerveza.

La prueba de cargo más importante esgrimida por la acusación pública ha sido la declaración de la testigo Sara P, que, por videoconferencia desde Motril (Granada), ha confirmado de forma categórica cómo M.R.G.M. utilizó el envase de cerveza, previamente roto, para herir a su contendiente.

Las lesiones, que tardaron en curar 30 días, tuvieron como secuelas parálisis del nervio facial, ausencia de arrugas frontales en lado izquierdo, imposibilidad de elevar la ceja izquierda (parálisis de rama frontal del nervio facial) y múltiples cicatrices faciales lineales de hasta siete centímetros.

La víctima fue atendida de sus heridas en el Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Los servicios sanitarios que recibió el agredido supusieron una factura de 182,08 euros.