La Junta entrega restaurada la escultura de La Piedad de la Colegiata de San Antolín de Medina del Campo (Valladolid)

Actualizado 18/05/2012 20:15:02 CET

VALLADOLID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Cultura y Turismo ha entregado restaurada la escultura La Piedad, del siglo XVI, procedente de la Colegiata de San Antolín de la localidad vallisoletana de Medina del Campo.

El Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León ha devuelto la talla tras seis meses de minucioso trabajo de investigación y restauración, han informado a Europa Press fuentes de la Delegación Territorial de la Junta.

Esta intervención se enmarca en el Programa de actuaciones de restauración que desarrolla la Consejería de Cultura y Turismo sobre los bienes muebles de la Iglesia Católica.

Los profesionales del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales realizan un estudio exhaustivo de cada obra que restauran, tanto su contextualización en la historia como a nivel técnico.

Gracias a estos estudios y al propio proceso de restauración se ha podido profundizar en el conocimiento de la técnica y materiales empleados en la realización de la pieza.

Esta intervención ha permitido efectuar un estudio comparativo entre esta obra y otras atribuidas a Juan de Juni y restauradas en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, encontrando una similitud total en los materiales empleados y la elaboración de la policromía roja y azul.

RETABLO PERDIDO.

Esta Piedad, una de las principales piezas del patrimonio medinense, está admitido unánimemente como obra original de Juan de Juni, y siempre se ha supuesto que fuera el relieve central de un retablo actualmente perdido, encargado hacia 1575 por el rico mercader y cambista Francisco de Dueñas para presidir el retablo de la capilla de su singular villa de recreo conocida como Casa Blanca, en las inmediaciones de Medina del Campo, cuya decoración de yeserías es obra excepcional de los Corral de Villalpando, artistas con los que Juan de Juni colabora en varias ocasiones.

Numerosos autores destacan la gran calidad de la pieza, en la cual el autor consigue transmitir una sensación de serenidad deteniendo el movimiento de los personajes, en un alarde de técnica magnifica, en donde surgen las figuras, con una maestría inusual, de un relieve de tan escaso grosor.

En el año 1998 se planteó una primera intervención en el Instituto del Patrimonio Histórico Español (IPCE), que no fue concluida. El pasado mes de octubre, la obra ingresó en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León a raíz de una petición realizada por la Fundación Museo de las Ferias.

Para obtener un diagnóstico completo de patologías, el Centro de Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León ha llevado a cabo exhaustivos y complejos análisis a través de la aplicación de las últimas tecnologías y técnicas, como una toma de muestras para la caracterización de sus materiales en el Laboratorio de Química, que han sido comparados con los aportados por el IPCE.

Este estudio se ha completado además con exámenes físicos con diversos tipos de iluminación y un estudio radiográfico (RX), lo que ha aportado interesantes datos para entender y conocer el proceso de creación de Juan de Juni.

La obra está realizada mediante la unión de varios bloques de madera de pino (Pinus Pinea), unidos mediante unión viva, y dispuestos en sentido horizontal. Muestra en el dorso un rebaje rectangular coincidiendo con la cabeza de la Virgen, realizado en vertical, preparado para alojar una cruz. Aparecen otros rebajes, tanto en la zona inferior, como en los laterales, posiblemente para anclar la imagen a la hornacina para la que fue concebida.

OBRA POLICROMADA.

La película pictórica está formada por un aparejo de yeso mate y cola animal, y sobre él la policromía propiamente dicha, en la que se diferencian tres capas superpuestas: una capa inferior que corresponde con la policromía original, realizada con materiales propios del siglo XVI, donde el aglutinante es óleo; la segunda capa es de características similares a la anterior; y una capa superior muy delgada, realizada con materiales usados a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

El aglutinante es una resina diterpénica. En la intervención anterior se aplicó como protección final una resina acrílica. Esta capa, sin estar alterada, sí que presentaba un grosor considerable que empañaba considerablemente los tonos de la policromía.

La madera del relieve, que presentaba un considerable ataque de xilófagos, había sido correctamente desinsectada, consolidada y saneada, como pone de manifiesto el informe de la intervención realizada por el IPCE. En el examen de la pieza, en su zona frontal, destacaban las pérdidas de partes sobresalientes, como son dedos, pliegues de ropajes, partes sobresalientes de la base, etcétera, y la presencia de grietas longitudinales, que fueron tratadas. En cuanto a la policromía, ésta presentaba un tratamiento desigual, especialmente visible en las carnaciones.

El trabajo se ha centrado específicamente en recuperar el volumen y las policromías originales de la obra. Para ello se ha partido, en primer lugar del levantamiento de las zonas donde se documentaron repolicromados, como el manto azul o la toca blanca de la Virgen, el que presentaba el paño de pureza del Cristo, y la zona inferior, empleando para dicho proceso una espátula de ultrasonido que nos permite controlar con precisión la intensidad del trabajo.

También se ha procedido a la limpieza de suciedad acumulada, mediante el empleo de distintas mezclas de disolventes. Se han eliminado todos los emplastecidos de la resina epoxi de consolidación que cubrían parcialmente la policromía original, realizando este proceso de modo mecánico.

De igual modo, la parte posterior del soporte se liberó también de las zonas de resina epoxi donde no era precisa. Una vez suprimidos todos los elementos ajenos a la obra y recuperada la capa de policromía original, se procedió al estucado de las lagunas, empleando para ello aparejo tradicional, se reintegraron las lagunas y se realizó un barnizado final de protección.