El Museo Patio Herreriano dedica un ciclo de cine a la directora Agnès Varda

CANNES, FRANCE - MAY 23:  Agnes Varda attends Kering Talks 'Women In Motion' At
GETTY IMAGES FOR KERING / VITTORIO ZUNINO CELOTTO
Publicado 20/03/2018 10:46:48CET

Es pionera en la apertura de la dirección cinematográfica a las mujeres

VALLADOLID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Salón de Actos del Museo Patio Herreriano de Valladolid presentará, a partir de mañana 21 de marzo y durante los días 21, 22 y 23 de marzo, un ciclo de cine dedicado a una de las directoras europeas más importantes del siglo XX, la belga Agnès Varda, que dentro de unas semanas cumplirá 90 años.

La primera película que se proyectará es 'Cleo de 5 A 7', Nominada a la Palma de Oro, en el Festival de Cannes de 1962.

Agnès Varda, nacida con el nombre de Arlette Varda en Bruselas, Bélgica, el 30 de mayo de 1928, es una directora de cine francesa que vive y trabaja en París.

Considerada por algunos críticos de cine la 'abuela de la Nueva Ola' (Nouvelle vague), y una de las pioneras del cine hecho por mujeres y del cine feminista, sus películas, documentales y vídeo-instalaciones guardan un carácter realista y social. Toda su obra presenta un estilo experimental distintivo.

A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos premios, entre ellos en 1985 con la película 'Sans toit ni loi' (Sin techo ni ley) obtuvo el León de Oro del Festival de Cine de Venecia y su biografía documentada en 'Las playas de Agnès' el Premio César en 2009 o el Premio René Clair de la Academia francesa. En 2017 recibió el Óscar Honorífico por su carrera.

Su padre pertenecía a una familia de refugiados griegos de Asia Menor y su madre era francesa. Estudió Historia del Arte en la École du Louvre antes de conseguir un trabajo como fotógrafa oficial del Teatro Nacional Popular o Théâtre National Populaire (TNP) de París. Le gustaba la fotografía, pero estaba más interesada en el cine.

Después de pasar unos días grabando la pequeña ciudad pesquera francesa de Sète, en el barrio 'La Pointe Courte', para un amigo con una enfermedad terminal que no podría visitarla por sí solo, Varda decidió hacer una película.

PRECURSORA DE LA NOUVELLE VAGUE

De este modo aparece en 1954 su primera película, 'La Pointe Courte', que narraba la historia de una triste pareja y su relación en la pequeña ciudad. La película es la precursora estilística de la Nouvelle vague francesa.

Varda es pionera en la apertura de la dirección cinematográfica a las mujeres. Más tarde se la encuadrará definitivamente en este género, asemejándosela así a autores como Chris Marker, Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet, Jean Cayrol y Henri Colpi. Este grupo estaba fuertemente ligado al Nouveau roman, estilo literario que estaba políticamente en la izquierda.

Se casó en dos ocasiones, primero con el actor y director teatral y operístico Antoine Boursellier con quien en 1958 tuvo una hija, Rosalie Varda creadora de vestuario y directora artística. En 1962 se casó con el director cinematográfico Jacques Demy a quien acompañó hasta su muerte en 1990.

En la película 'Jacquot de Nantes' (1991) Varda traza un relato de la infancia de Demy y su amor por el teatro y el cine. Le rindió homenaje también en Les Demoiselles ont eu 25 ans (1993) y L'Univers de Jacques Demy (1995). Tuvieron un hijo en común, el actor Mathieu Demy nacido en 1972.

Ha dirigido una cuarentena de piezas entre cortometrajes, documentales y largos de ficción. Su formación previa en fotografía le permite captar los pequeños detalles de la realidad que la circunda.

Su primera película fue 'La pointe courte', donde se observa la influencia de Rosellini. Sus primeras obras reflejan el impacto del cine francés de la Nueva Ola destacando 'Cleo de 5 a 7' (1961).

La segunda fase de su obra se sitúa a partir del Mayo del 68, contagiada según la crítica del espíritu optimista de la época.
'La felicidad' (1965), 'Las criaturas' (1966), 'Lion's Love' (1969), cuestionan la rigidez de la sociedad burguesa. Destaca 'Una canta, otra no' (1977), con un estilo jovial transformando las luchas feministas en una danza de colores kitsch.

Uno de sus trabajos más destacados fue 'Sin techo ni ley' (1985), protagonizado por Sandrine Bonnaire, dando vida a una vagabunda que sobrevive sometida al azar. En la película cohabitaron actores y personas del lugar, siendo el germen de toda una corriente de cine realista contemporáneo, encabezado por los hermanos Dardenne y Ken Loach.

'Black panthers' (1968), 'Daguerréotypes' (1975), 'Murs, murs' (1980), 'Jane B. par Agnès V'. (1987), 'Cinévardaphoto' (2004), por no hablar de 'Los espigadores'...y su secuela 'Dos años después' (2002), están consideradas por la crítica pequeñas obras maestras del género y testimonios históricos y del paso del tiempo.

En 2017 presentó su película, 'Caras y lugares', realizada junto al artista JR, y en la que vuelve a plantear esa intersección entre documental, juego y exploración social de su cine.

La película logró financiarse a través de un crowdfunding y el apoyo de su hija que buscó financiación en el MoMA que compró una copia para su fondo archivístico antes de que empezase el rodaje y la Fundación Cartier.