El Museo de Valladolid acoge una exposición sobre el Estandarte de San Mauricio y las reliquias de Flandes

Actualizado 18/05/2012 16:12:52 CET

VALLADOLID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Cultura y Turismo ha presentado en el Museo de Valladolid una nueva exposición temporal que se construye en torno a un estandarte procesional, el de San Mauricio, recientemente restaurado por la Consejería a través del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales.

La historia de este estandarte y la repercusión de la leyenda de San Mauricio en Valladolid constituyen elementos esenciales de la muestra 'El Estandarte de San Mauricio del Museo de Valladolid: Reliquias de Flandes en la Corte de España. 1604', que incluye, además del propio estandarte, un conjunto de piezas de platería religiosa de la época que forman parte de la colección del Museo de Valladolid, una urna relicario y dos bustos relicarios procedentes de la iglesia de San Miguel de Valladolid, y recursos audiovisuales como un video, fotografías y paneles.

En 1604 llegó a Valladolid una mujer piadosa llamaba Magdalena de San Jerónimo, dueña de cámara de la infanta Isabel Clara Eugenia en la Corte de Flandes. Venía de Flandes y traía consigo numerosas reliquias, entre ellas los cuerpos de dos mártires de Legión Tebana. Uno de éstos fue donado a la Ciudad y para recibir la reliquia del Santo el Ayuntamiento organizó grandes festejos.

El Ayuntamiento lo depositó en la Catedral el día de la fiesta del Santo, en medio de grandes festejos y tras una solemne procesión en la que este estandarte sería elemento principal.

Hace 136 años un grupo de vallisoletanos aficionados a las antigüedades y las Bellas Artes ofrecía sus pequeñas colecciones para contribuir a formar una Galería Provincial. Poco después, en 1879, se creó oficialmente el Museo de Antigüedades, el actual Museo de Valladolid, y aquellas donaciones de particulares pasaron a integrar y siguen integrando una parte fundamental de sus fondos.

Entre aquellas dádivas se encontraba este gran estandarte de damasco, que por su deteriorado estado de conservación nunca se expuso. Se guardó enrollado y así permaneció hasta que, gracias a las investigaciones del Museo, se identificó con el guión procesional que se sabe que fue utilizado, en 1604, con motivo del traslado a la catedral de las reliquias de uno de los legendarios mártires de la Legión Tebana.

Al exhibirlo por primera vez al público se quiere resaltar su condición de pieza única entre las que guardan memoria de la historia de la Ciudad, pero también su interesante valor inmaterial, que radica en evocar el Valladolid cortesano o aspectos de la sociedad y la ideología de la España de la Contrarreforma.