La Policía desaloja por la fuerza varios piquetes en Valladolid, donde hubo momentos de tensión

Hoguera frente a la rotativa de El Norte de Castilla
EP
Actualizado 29/09/2010 10:48:30 CET

VALLADOLID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional desalojó a los miembros de los piquetes que se apostaron y protagonizaron sentadas a las puertas de la rotativa de El Norte de Castilla y de Correos, empresas ubicadas en el polígono de San Cristóbal de la capital vallisoletana, donde se vivieron momentos de tensión durante las intervenciones policiales.

Este espacio industrial concentró los esfuerzos de los piquetes, principalmente en Printolid, empresa donde se imprime El Norte de Castilla, el servicio municipal de limpieza y Correos, lugares donde se concentraron varios cientos de personas, entre ellos los secretarios regionales de UGT y CC.OO, Agustín Prieto y Ángel Hernández, respectivamente.

Uno de los puntos en los que se vivieron mayores momentos de tensión fue en la rotativa de El Norte de Castilla, donde en torno a la 1.15 horas la Policía Nacional, cuyos efectivos -alrededor de una veintena-- estuvieron presentes pero no habían intervenido hasta el momento, dio un "primer aviso" a los miembros del piquete informativo -en el que llegó a haber algo más de un centenar de personas--. De esta forma, tras decir "necesito que se quiten" y al ver acercarse a los agentes con intención de desalojar la entrada de la empresa, los sindicalistas se sentaron y agarraron a las puertas de la misma.

Sin embargo, poco después la Policía inició el desalojo de la puerta de la empresa, para lo que utilizaron la fuerza. Así, parejas de agentes fueron levantando de uno en uno a algo más de medio centenar de personas que se encontraban sentadas, a las que agarraron por el cuello, brazos o arrastraron, en función de la resistencia que ofrecieron.

Fue entonces cuando se vivieron algunos momentos de tensión ante las quejas, gritos y protestas de los sindicalistas, además de los enfrentamientos verbales en el marco de un cordón policial junto a la empresa, donde se colocaron cuatro furgones de la Policía, mientras los miembros del piquete corearon consignas como "no somos terroristas, somos sindicalistas". Incluso en algún momento, a modo de advertencia, uno de los mandos de las unidades de intervención llegó a dar la orden de "defensa en mano" --en referencia a las porras que forman parte del equipamiento policial--.

Minutos más tarde, en torno a la 1.40 la Policía retrocedió y provocó que los sindicalistas gritaran "fuera, fuera" o cantaran "que se vayan, se vayan de aqui" y posteriormente encendieran una hoguera con palés y algún neumático que, a pesar de que acudieron hasta el lugar los bomberos, permaneció encendida.

Aunque no se produjeron heridos de consideración, algunos de los miembros del piquete sí se quejaron de torceduras o lesiones producidas por la intervención de los agentes, que consideraron como una provocación, pero no fue necesaria asistencia sanitaria en el lugar.

IDA Y VUELTA

Después de retirarse, los agentes subieron a sus vehículos y se marcharon del lugar, para después producirse una situación similar en Correos, donde levantaron el piquete ya en torno a las 3.00 horas para permitir la entrada de media docena de camiones procedentes de diversos lugares, ya que el centro de Valladolid es una conexión entre Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra y toda la Comunidad de Castilla y León, además de enlazar con Madrid.

Tras esta intervención, seis furgonetas de la Policía regresaron casi a las 4.00 horas a la imprenta del diario castellanoleonés. Después de varios intentos de negociación entre responsables de la empresa, de la Policía y los máximos responsables de Comisiones y UGT en Castilla y León, estos aclararon a los agentes que se volverían a sentar a las puertas de la empresa y que hicieran "lo que tuvieran que hacer" después de la actitud que inicialmente había tomado la Policía. Así, Agustín Prieto añadió que "voluntariamente" de allí no se movería "ni Dios" antes de sentarse junto a Ángel Hernández a las puertas de la imprenta.

Al igual que en la anterior ocasión, los efectivos policiales, esta vez alrededor de una treintena, volvieron a desalojar a la gente que allí se había sentado, aunque en esta ocasión se produjeron menos forcejeos. Sin embargo, la tensión continuó durante varios minutos hasta que se llegó al acuerdo de permitir a un pequeño grupo de personas informar a los conductores que, en furgonetas y en turismos, recogieron la prensa para su reparto.

Para ello, los sindicalistas retiraron dos vehículos que entorpecían la entrada de la imprenta antes de que la grúa municipal, que se había desplazado al lugar, se los llevara al depósito. Así, tras una tensa espera, a las 4.30 horas, los conductores fueron accediendo para recoger la presa mientras algunos miembros del piquete les insultaba o llamaba "esquiroles". Sin embargo, finalmente y antes de que salieran los vehículos de reparto, la mayoría de los sindicalistas decidieron marcharse del lugar para dirigirse a las naves desde las que partían los autobuses urbanos de Valladolid.

Otro de los puntos en los que se concentraron más de 200 personas fue la nave del servicio municipal de limpieza, del que no salió vehículo alguno y donde no se registraron incidentes a excepción de un leve incendio en un contenedor de papel y una hoguera que no tuvieron mayores consecuencias.

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