Los programas de empleo para jóvenes en riesgo de exclusión facilitan la inserción de 425 personas en el primer semestre

Actualizado 16/07/2018 12:52:31 CET

VALLADOLID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los programas de empleo para jóvenes en riesgo de exclusión laboral y social en los que participa la Junta de Castilla y León con entidades como Secretariado Gitano y Once Inserta ha permitido la inserción de 425 personas y la puesta en marcha de cinco negocios desde que comenzaron a funcionar en el año 2016.

El consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, y la presidente de las Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, han participado este lunes en la jornada 'Jóvenes y +... de Castilla y León' dirigida a personas de entre 16 y 30 años en riesgo de exclusión social y laboral para facilitar su integración en el mercado laboral y también para dar a conocer el trabajo que realizan los jóvenes en estas actividades formativas.

La jornada ha reunido a un grupo de los participantes en el programa operativo de empleo juvenil (POEJ), el cual ha permitido ya, desde el pasado 1 de enero la formalización de 425 contratos de inserción y, además, cinco personas han montado su propio negocio, ya que se trabaja también la faceta del emprendimiento.

El Plan de Empleo Joven prevé impulsar en 2018 Políticas Activas de Empleo que beneficiarán a 109.000 jóvenes, con una inversión total de 43,2 millones de euros, un 5 % más que el año anterior. El Plan incluye fondos del Programa Operativo de Empleo Juvenil y fondos adicionales de la Junta de Castilla y León para incrementar hasta los 35 años las acciones para los jóvenes de Castilla y León.

La Consejería de Empleo ha destinado desde el año 2014 hasta el presente ejercicio 209.734 euros en ayudas para el desarrollo de programas de inserción socio-laboral de personas pertenecientes a minorías étnicas, especialmente de etnia gitana. Estas subvenciones han servido para cofinanciar el Programa Operativo de Empleo Juvenil.

Fernández Carriedo ha subrayado que las acciones van dirigido a un grupo de personas que pertenecen a dos colectivos con dificultades para la empleabilidad, como el de ser jóvenes, grupo que todavía presenta una tasa de paro del 34 por ciento --el doble de la media-- y ser de grupos sociales o étnicos en riesgo de exclusión.

El consejero ha incidido en las diferencias de la tasa de paro entre personas jóvenes con estudios académicos (9 por ciento) y los que no tienen formación, donde puede llegar al 72 por ciento, lo que "dificulta extraordinariamente la incorporación al empleo". Así, ha subrayado la importancia de la capacitación y la formación para favorecer las posibilidades de encontrar un trabajo.

"El reto ya no es sólo crear más puestos de trabajo o reducir la tasa de paro, que lo estamos reduciendo, sino llegar a muchas personas que tienen dificiultades especiales de empleabilidad", ha subrayado Fernández Carriedo, que ha incidido en que los 425 jóvenes de estos colectivos que han encontrado trabajo tienen la importancia de que, "aunque la tasa de paro se hubiera reducido" estos grupos sociales tendrían "muy difícil" acceder al empleo.

Carriedo ha destacado que los contratos de estos jóvenes se han producido "en todos los sectores productivos", aunque hay algunos de ellos que, por el menor nivel de cualificación que exigen, presentan más opciones. "Es muy dificil acceder a un puesto de trabajo sin ningun tipo de formación, por eso son tan importantes estas acciones", ha subrayado.

Por su parte, Silvia Clemente se ha referido al valor que debe tener para la Comunidad no sólo retener a jóvenes con talento, sino al reto "todavía mayor" de facilitar la inserción de los que pertenecen a colectivos con dificultades. Asimismo, ha incidido en que es positivo que estas personas puedan conocer el Parlamento regional y cómo se trabaja en él ya que no tienen acceso fácil a este tipo de instituciones.

Eso sí, la presidenta de las Cortes ha subrayado la necesidad de que las administraciones se coordinen entre sí y las entidades privadas del tercer sector para avanzar más en este sector.

Las representantes de Secretariado Gitano y Fundación ONCE Inserta han explicado que el objetivo final de los POEJ es el empleo, para lo que, según el perfil de cada participante, se determina la formación ocupacional o transversal que recibirá y se les orienta también en habilidades sociales. Además, se cuenta con un 'coach' para reforzar su talento y se facilita la posibilidad de que tengan entrevistas de trabajo con empresas.

POLÍTICAS ACTIVAS DE EMPLEO

La Junta de Castilla y León destinará en 2018, a Políticas Activas de Empleo para jóvenes, 43,2 millones de euros que suponen un incremento del 5% respecto del Plan de Empleo Joven de 2017, aumento que es cercano al 20% respecto de lo destinado en 2016. Dentro de este Plan se incluyen los fondos procedentes del Programa de Garantía Juvenil y presupuesto autónomo adicional de la Junta para extender las acciones a los jóvenes de la Comunidad con edades comprendidas entre los 30 y 35 años, que no contemplan los fondos del Estado.

El Plan de Empleo Joven está incluido dentro del Plan Anual de Políticas de Empleo, que dotado con 152 millones de euros, está consensuado con los agentes Económicos y Sociales en el ámbito del Diálogo Social. El Plan de Empleo Joven de 2018 prevé actuar tanto en programas de empleo, formación y en prestación de servicios con al menos 109.000 jóvenes menores de 35 años de la comunidad.

Según los datos de la EPA del Primer trimestre de 2018 la tasa de paro del colectivo joven en Castilla y León es del 32,09%, 4,25 puntos menos que la media de España que es del 36,34%. Además en el último año se ha reducido la tasa de paro juvenil casi cuatro puntos en la Comunidad y en los últimos cuatro años el descenso ha sido cercano al 18 %.

Asimismo, el número de ocupados jóvenes se ha incrementado en el último año en 5.000 personas, un 14,7% más, y en los últimos cuatro años el incremento ha sido de 7.500 empleos netos más, lo que implica un aumento del 23,8%.

En cuanto a los datos de paro registrado entre los jóvenes, este se ha reducido en el último año, con un descenso de 1.011 parados menos que en junio de 2017. Este descenso es casi cuatro puntos superior al descenso medio en España.

De la misma forma, el número de jóvenes parados se ha reducido un 44,4% en los últimos cuatro años, lo que supone un descenso de 9.406 parados menos que en junio de 2014. Esta bajada del paro juvenil es casi siete puntos superior a la media española y la tasa ha bajado de manera consecutiva en los últimos 64 meses.