Quiñones asegura que sin Rodríguez de la Fuente no se entendería la conciencia ecológica y el respeto por la naturaleza

Publicado 21/03/2018 14:50:16CET

VALLADOLID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones, ha publicado una carta abierta dirigida al naturalista Félix Rodríguez de la Fuente, a quien se rendirá un homenaje este viernes en el centro del lobo de Robledo de Sanabria (Zamora), en la que ensalza la figura de este burgalés, sin quien no se entendería "la conciencia ecológica y el respeto por la Naturaleza" que la sociedad tiene hoy en día.

"Este burgalés de origen fue un hombre avanzado a su tiempo, con planteamientos ambientales que aún siguen vigentes" recoge la carta del consejero de Medio Ambiente en la que asegura que quienes conocieron a Félix Rodríguez de la Fuente dicen que era "franco y directo, trabajador, luchador. Un puro reflejo de la Naturaleza y tan auténtico como ella. El 'amigo de los animales' logró que una sociedad que vivía de espaldas a la Naturaleza se pusiera a luchar en su defensa".

Así, ha escrito que muchos jóvenes que crecieron escuchando, viendo o leyendo a este burgalés hoy son "naturalistas, conservacionistas, biólogos..." por el "profundo calado" de los mensajes que transmitió.

"Cuando en la sociedad aún no se hablaba de educación ambiental, de contaminación o de biodiversidad, él ya lo hacía, y millones de españoles empezamos a preguntarnos qué significaban estos términos" ha afirmado Suárez-Quiñones, quien ha precisado que racias a estos comienzos, hoy en día se puede decir que la sociedad "tiene en su ADN los criterios de respeto y cuidado de la Naturaleza. Esta es sin duda su gran aportación".

Antes de su prematura muerte, Rodríguez de la Fuente tenía en mente la realización de una "intensa y gran campaña de educación ambiental", en la que los bosques tendrían todo el protagonismo y los niños serían los grandes destinatarios. Hoy en día estas acciones siguen teniendo cabida en todos los programas de educación ambiental que se realizan desde cualquier ámbito. Porque los niños son y serán el eje fundamental en el que basar el futuro de cualquier sociedad.

"Sus 52 años de vida giraron alrededor de los animales y su entorno, la defensa a ultranza de la Naturaleza y el origen y destino de la humanidad. Tres valores intrínsecos que una vez más fueron la vanguardia de la sociedad", continúa el consejero de Fomento y Medio Ambiente en su carta abierta.

"Su periodo vital coincidió con las grandes transformaciones de la Naturaleza española, llegando incluso más allá, impulsando diferentes leyes conservacionistas que permitieron a nuestro país posicionarse como un claro referente europeo en materia de protección de la biodiversidad".

Castilla y León ha representado, en la historia de Félix, un arcano donde comenzó su vinculación con todo lo que él representó: sus primeros lobos procedían de la Sierra de la Culebra. Sacre, su primer halcón peregrino, apareció en las ruinas del Castillo de Fuensaldaña; o su azor, que tras un año de intensa búsqueda localizó en la burgalesa zona de Oña, cómo no, en una zona de pinares; o esos campamentos en Montejo de la Vega que se convirtieron en auténticas canteras de biólogos y naturalistas.

"Su relación con los animales siempre fue especial, mágica", asevera el consejero, que precisa que si los halcones y los azores fueron su vida, el lobo pasó a ser un miembro más de su familia. Sibila y Remo fueron los dos primeros cánidos, procedentes de Zamora y a los que adoptó y metió en su hogar.

Si sus primeros contactos con ellos fueron determinantes en su desarrollo como naturalista, más lo fue para la propia especie, que comenzó a desprenderse de etiquetas ancestrales que siempre le habían acompañado. Carlos Sanz, que actualmente es el responsable del manejo de las mandas del Centro del Lobo, tuvo una labor fundamental en este desarrollo.

"Cuando hace muy pocos días se conmemoraba el 38 aniversario de su fallecimiento, me vinieron a la cabeza aquellos compases creados por Antón García Abril que se utilizaron como sintonía de 'El Hombre y la Tierra', programa que, cada viernes, lograba reunir frente al televisor a millones de españoles para ver y disfrutar su magia".

"La memoria de Félix está viva y seguimos recogiendo los frutos de lo que él fue implantando en la sociedad", concluye la carta de Juan Carlos Suárez-Quiñones..