La Ruta Transcantábrica recorre la tradición minera leonesa mediante paisajes, edificios y patrimonio industrial

Actualizado 12/09/2010 13:56:58 CET

LEÓN, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Ruta Transcantábrica transcurre por zonas de la provincia leonesa que dejan al descubierto sus enclaves naturales, edificaciones históricas y el patrimonio industrial y propone, desde La Espina hasta Caboalles de Arriba, un recorrido por los lugares tradicionalmente mineros.

Desde La Espina, al noreste de la provincia, la ruta se inicia por la CL-626 hasta llegar a Puente Almuhey, lugar destacado por su paisaje, para llegar a Cistierna, municipio que atraviesa el río Esla y en el que se ubica el macizo de Peñacorada.

En este punto se encuentra el Museo del Ferroviario, además de ofrecer otras posibilidades al viajero como la visita a la antigua iglesia parroquial o la degustación de la repostería, con muestra como los lazos de San Guillermo, según informa el Consorcio Provincial de Turismo en su página web, turisleon.com.

Tras hacer una parada en Cistierna, la ruta prosigue hasta Sabero, donde se encuentra el Museo de la Minería y de la Siderurgia de Castilla y León, ubicado en un conjunto arqueológico industrial, los primeros altos hornos de cok de España, así como todo el conjunto fabril de mediados del XIX, incluida la barriada minera de casas de estilo inglés de principios del siglo XX.

Muy próximo, en la localidad de Sahelices de Sabero, se puede visitar una "pequeña joya" de la naturaleza, las Cuevas de Valdeajajo, para continuar el recorrido después por Olleros de Sabero hasta Boñar.

Más adelante, el visitante llega a La Vecilla del Curueño, conjunto histórico que aún conserva un torreón medieval fortificado que formó parte del extenso patrimonio de los nobles leoneses Condes de Luna, así como la iglesia parroquial que data del siglo XVIII y de la que destaca su retablo barroco.

Después, la ruta se adentra en las localidades de la Valcueva y del Fenar, para llegar a Matallana de Torío, puerta de las hoces de Vegacervera y muy cercana a la Cueva de Valporquero.

TRES RESERVAS DE LA BIOSFERA

La Robla, municipio industrial y minero, indica el camino a La Magdalena, un pueblo montañés que abre las puertas a tres de las Reservas de la Biosfera de la provincia: Omaña-Luna, Babia y Laciana.

Los Barrios de Luna dan la bienvenida a la comarca del mismo nombre y al embalse que constituye uno de los centros de atención de turistas y visitantes. Además, en esta localidad se halla el Museo del Pastor.

La Transcantábrica continúa por Sena de Luna, lugar propicio para el senderismo con un singular entorno natural en municipios como San Emiliano y Cabrillanes.

Más adelante, el trayecto se adentra en Laciana, comarca rica en recursos ecológicos y cinegéticos, que ha hecho del carbón una forma de vida.

Las localidades de Villaseca de Laciana y Villablino son "paso obligado" hacia Caboalles de Arriba, donde se puede visitar el Centro de Interpretación del Urogallo para concluir el recorrido.

No obstante, a tan sólo 13 kilómetros de esta última parada se encuentra la estación de esquí y de montaña de Leitariegos, otra parada para los aficionados a los deportes de invierno.