Salamanca, una ciudad tatuada por la historia

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Vítores en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca
EUROPA PRESS
Publicado 06/12/2017 18:07:49CET

SALAMANCA, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

Aquellos que pasean por Salamanca pueden ver su Plaza Mayor, su Catedral, su Casa de las Conchas o la fachada plateresca de su Universidad, entre otra riqueza patrimonial que la convierte en uno de los lugares de interior más visitados de España.

Y, en medio de todo esto, no pasan desapercibidos los "tatuajes" en la colorida piedra de Villamayor de sus edificios históricos, los conocidos vítores, que son seña de identidad de una ciudad académica por excelencia.

Fue en los muros de sus edificios donde por primera vez se vieron los vítores, unos símbolos que rápidamente comenzaron a utilizarse también en otras universidades y que ahora son reconocidos mundialmente.

Su origen tuvo lugar a orillas del río Tormes. El vítor es "un elemento icónico y simbólico que surge aquí y se proyecta fuera potenciado como símbolo de la Universidad", afirma el vicerrector en funciones para la Conmemoración del Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca, Mariano Esteban, en la presentación de la exposición De vítores y letras. Señas de identidad de Salamanca para el mundo', actualmente abierta al público en la sala Cielo de Salamanca.

Y sobre qué significa, la Real Academia Española de la Lengua lo deja claro en su diccionario: "Letrero escrito directamente sobre una pared, o sobre un cartel o tablilla, en aplauso de una persona por alguna hazaña, acción o promoción gloriosa. Suele contener la palabra víctor o vítor".

Así, personajes que dejaron "huella" en el Estudio Salmantino han pasado también a formar parte de este imaginario colectivo por fachadas y paredes de edificios universitarios de la ciudad salmantina.

Algunos vieron cómo su nombre, junto al símbolo del vítor, se fusionaba con la piedra hace siglos, otros lo han alcanzado de forma reciente y no han faltado los nombres de aquellos que se han sumado de manera póstuma, como ocurrió recientemente con el expresidente del Gobierno y alumno de la USAL, Adolfo Suárez.

En el caso de Salamanca, todos tienen una característica añadida, lucen el mismo color, conocido como 'sangre de toro', un color muy enraizado al campo charro por ser tierra de ganaderías de reses bravas.

Estos "tatuajes" sobre el patrimonio de Salamanca han servido también para crear una tipografía que ayuda a la ciudad a dar imagen de unidad y respeto con su patrimonio. Pues, además de servir para los vítores, también el mismo color y tipo de letra informa de qué edificio o espacio visita el turista. Y se hace así, de manera coordinada y sin romper la unidad, para evitar cartelería inadecuada.

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