Seprona denuncia a tres locales de Burgos por vender de semillas de cannabis sin etiquetado ni precinto oficial

Nota De Prensa De La Guardia Civil
EP/MPR
Actualizado 22/10/2010 18:50:05 CET

BURGOS, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil denunció a tres establecimientos de venta de semillas de cannabis sativa en Burgos tras comprobar que la comercialización no se ajusta a lo previsto en la legislación sobre semillas y plantas de vivero y reglamento del textil.

Según informaron a Europa Press fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Burgos, en todos los establecimientos las semillas carecían del etiquetado, precintado oficial y pasaporte fitosanitario de importación.

En el ordenamiento jurídico español el cannabis está regulado en sus aspectos principales (producción, comercio, promoción, posesión y consumo); en el Código Penal, donde se tipifican las conductas constitutivas de delito, y en la legislación administrativa, donde se regulan otras conductas sancionables.

En la actualidad, existe un vacío legal en el control administrativo de las denominadas 'grow shops' y establecimientos similares y por ello se propone intervenir reforzando los controles administrativos mediante la exigencia de autorizaciones específicas y otras medidas sobre estos comercios para garantizar que las actividades desarrolladas tengan un carácter estrictamente lícito y prevenir al mismo tiempo las de carácter ilegal, implicando para ello a las distintas administraciones públicas en el ámbito de sus respectivas competencias.

En la provincia de Burgos se han practicado múltiples intervenciones penales frente a plantaciones ilegales, que se han saldado con recientes detenciones de responsables de cultivos en el Valle de Losa, Cameno, Castrojeriz o Roa.

En el ámbito policial, los controles preventivos a estos establecimientos buscan evitar que la comercialización de estas semillas derive en su siembra en plantaciones de cannabis sátiva con cuya resina, hojas, tallos y flores se elaboran las drogas ilegales más consumidas en España: el hachís y la marihuana, según las mismas fuentes.

Ante esta situación, el Seprona de la Guardia Civil de Burgos, a impulso de las diferentes administraciones, se planteó realizar un programa de inspecciones a comercios del tipo 'grow shop', a través de una actuación innovadora centrada en las condiciones de la venta de semillas de cannabis sativa, y puso comprobar que la comercialización no se ajusta a lo previsto en la legislación.

La normativa obliga a que las semillas de cualquier tipo, incluidas las de cannabis, estén etiquetadas por el departamento competente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino como "semillas certificadas" para ser autorizadas con fines industriales y de alimentación.

La admisión y registro de las variedades comerciales, mediante el examen de cada una de las que el obtentor o solicitante presente, exige el mayor grado de homogeneidad que sólo puede ser garantizada por la atribución a un único titular de la competencia, que es el Estado.

AUTORIZACIÓN DEL SERVICIO

Por otra parte la Ley 17/1967, que regula el cultivo y la producción, dispone que ninguna persona natural o jurídica podrá dedicarse al cultivo de plantas destinadas a las producción de estupefacientes o que se puedan emplear como tales (caso de la planta del cannabis), ni aún con fines de experimentación, sin disponer de la pertinente autorización del Servicio de estupefacientes.

Además, recoge que tampoco es posible autorizar el cultivo de plantas incluidas en la Convención Única de 1961, si previamente no se designa un fabricante autorizado al que se entregará la cosecha y que se encargara del tratamiento para su transformación.

Asimismo, "las autorizaciones para los cultivos y producción indicados que conceda el Servicio de Control de Estupefacientes no darán derecho a la disponibilidad de las plantas o productos", indicó la Subdelegación.

Así, no está permitida la venta de semillas de cannabis fuera de los cauces estrictamente autorizados, y si finalmente prosperaran los expedientes sancionadores que se inicien a resultas de estas denuncias del Seprona, esta actuación preventiva habrá significado una consecución en el refuerzo de los controles administrativos y podrá servir de modelo para futuras intervenciones.