Una tesis doctoral estudia los hábitos alimenticios de las mujeres de Valladolid desde una perspectiva de género

Actualizado 27/02/2013 13:56:55 CET

VALLADOLID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

La tesis doctoral elaborada por la profesora titular de Enfermería de la Universidad de Valladolid (UVA) María José Cao Torija estudia los hábitos de alimentación, nutrición y la actividad física en la población femenina adulta urbana de Valladolid desde una perspectiva de género.

Concretamente, el estudio se centra en las mujeres de entre 40 y 60 años y los datos han sido analizados desde una perspectiva de género, según han informado fuentes universitarias a Europa Press.

Cao Torija, que ha defendido su tesina el pasado viernes 22, concluye que el grupo de población estudiado ha mostrado una alimentación variada aunque hay un abuso de calorías a partir de alimentos como carnes, dulces y precocinados, lo que provoca un exceso de ingesta grasa y proteica en contraposición a su baja actividad física.

A pesar de estos datos, se cumplen los objetivos nutricionales para la población española y un 65 por ciento de este conjunto está en un límite normal de peso, aunque la inmensa mayoría admite que desea perder unos cinco kilos.

Otros resultados del estudio muestran que son ellas las responsables de la alimentación familiar, que hacen la compra en función de la economía, aunque hay un 14 por ciento que la realiza en función de las preferencias de su marido e hijos y que la opinión de los expertos tiene más influencia que la publicidad a la hora de tomar decisiones respecto a la alimentación.

Las mujeres que han participado en el estudio han admitido comer a deshoras, ingerir alimentos que no les convienen y hacen ambas por placer, aburrimiento y ansiedad, aunque consideran que su alimentación es correcta.

MUESTRA

La profesora María José Cao ha empleado tres años para realizar este trabajo y ha tomado como muestra a 500 mujeres de esta franja de edad de entre las cerca 34.000 mujeres censada en Valladolid, con el fin de poder desarrollar programas de educación para la salud destinados a mujeres de este grupo con necesidades nutricionales especiales, asociados a la menopausia.

Por este motivo, destaca el estudio, resulta preciso identificar la frecuencia de consumo de alimentos y los motivos de consumo, determinar su aporte energético y nutricional y establecer el grado de actividad física.

"La alimentación y la actividad física, en el caso de las mujeres, mediatizado por aspectos psicosociales derivados del rol social que se les atribuye, puede desembocar en un modo específico de alimentarse que incida negativamente en su salud en estas edades", ha explicado la profesora, al mismo tiempo que ha subrayado que, desde el punto de vista del análisis de género, "ellas son responsables de su propia alimentación y la de sus familias".

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