MADRID, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -
El director de comunicación de Toprural, Joseba Cortázar, valoró este sábado el año 2009 para el sector del turismo rural, ya que se produjo una subida de un "uno por ciento en la demanda", lo que se ha reflejado en un repunte de "dos millones y medio de viajeros" que apostaron por esta modalidad turística, y consideró que durante el año 2010 los precios se mantendrán "congelados" ya que durante 2009 no ha habido incrementos.
En declaraciones a Europa Press, Cortázar se congratuló por los "buenos resultados" que está obteniendo año tras año esta opción turística y lo achacó a que el turismo rural tiene "precios muy competitivos y sus destinos son cercanos", por lo que a bajo coste se puede disfrutar de un fin de semana o puente alejado de las grandes ciudades.
Las comunidades autónomas que más han visto crecer el número de viajeros que prefieren esta modalidad son Castilla-La Mancha, con un repunte del 64 por ciento, seguida muy de cerca de Murcia y de Valencia. Aunque las que mayor cantidad de habitaciones ocupadas han tenido en sus alojamientos rurales han sido Castilla y León y Cataluña.
Al igual que otras opciones turísticas, el turismo rural obtiene su nivel más alto de ocupación en los meses de verano. Así, "julio y agosto" o los puentes de la Constitución y de la festividad del Pilar fueron los tiempos en los que este tipo de establecimientos pudieron colgar su cartel de 'completo'
La única caída que registró este sector se produjo, según informó Cortázar, en Semana Santa debido a que en año 2009 esta festividad cayó en un momento en el que los españoles no pudieron disfrutar de más días libres que en el año anterior. "Se notó un bajón considerable", remarcó.
Este ramo, que crece de forma "seria y consolidada", reivindica a las Administraciones una "homogenización" de las categorías que se les otorga a los establecimientos ya que, en la actualidad, "masías y caseríos", aunque se disfruten como turismo rural, las comunidades autónomas las catalogan con diferentes clasificaciones como "espigas o olivas". "Si ya de por si el turista nacional encuentra confusa este tipo de categorías, es aún mayor cuando es extranjero", reprochó.