UGT y CC.OO sospechan de que tras del cierre de la única clínica privada de Soria se esconde un "pelotazo inmobiliario"

Actualizado 02/02/2006 18:04:57 CET

SORIA 2 (EUROPA PRESS)

Los sindicatos UGT y CC.OO, que representan a los veintidós trabajadores del 'Sanatorio Quirúrgico Sala de Pablo' de Soria ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la empresa, manifestaron hoy que la "viabilidad" de la clínica es "factible" y denunciaron que detrás del cierre lo que existe realmente es un "ánimo especulativo", en palabras de Javier Cabrejas, miembro del Comité de Empresa por la primera de ambas organizaciones citadas, o un "pelotazo inmobiliario", según el secretario de Acción Sindical de la segunda, Juan José Catalina.

Cabrejas recordó que "hace un mes los trabajadores recibieron la notificación del cierre de la clínica" y empezaron los trámites. El representante sindical aseguró que tras cinco reuniones con la empresa y después de "recabar más información" se demostró que la "viabilidad de la empresa es factible", en contra de las afirmaciones del propietario, que justificó el cierre como "una obligación" por parte de Sanidad ante las condiciones en las que se encuentra el centro sanitario.

Según el sindicalista, la empresa sólo recibió la "sugerencia" de "modernizar algunas de las instalaciones, sobre todo en la zona quirúrgica", es decir, la conversión de los tres quirófanos del centro en uno sólo con nuevas dotaciones. Ambas agrupaciones sindicales cifran en 180.000 euros la inversión exigida para la adaptación y modernización de la clínica.

En este sentido, el secretario de Acción Sindical de CC.OO, Juan José Catalina insistió en que "en el mismo ERE presentado consta que la empresa está saneada y que es viable con un mínimo de arreglo". Por este motivo, declaró que "si quieren cerrar están en su legítimo derecho, pero que lo hagan como establece la norma, con despidos" y añadió que en este caso los sindicatos encargados de la negociación declararían "despidos improcedentes, y punto".

Los representantes sindicales también criticaron que la empresa alegue para su cierre factores como la imposibilidad de acceso de ambulancias al centro sanitario, cuando "en realidad" este es un problema "transitorio" derivado de las obras que se están realizando en una finca colindante.

Además consideraron que "los problemas de estructura externa" que presenta el centro precisan de una obra "mínima" para cumplir la ley actual, que no supondría más de 180.000 euros, y no 5 millones de euros como afirma la empresa.

Los veintidós trabajadores de la única clínica privada de Soria, que pueden quedarse en situación de desempleo, están pendientes de que "la autoridad laboral apruebe o suspenda" el Expediente de Regulación de Empleo, la única forma de averiguar "si existen indicios de inviabilidad". En los diez días de los que disponen para presentar alegaciones, UGT y CC.OO tratarán de probar que el cierre es voluntario y pedirán que se determine como tal y que los despidos se tramiten como improcedentes.