El universo literario de Luis Mateo Díez en 'La cabeza en llamas'

Luis Mateo Díez
EUROPA PRESS
Actualizado 19/09/2012 15:52:11 CET

MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

A punto de cumplir setenta años, Luis Mateo Díez (León, 1942) ha encontrado el género perfecto para crear mundos y desarrollar sus fantasías sin las restricciones del cuento. Este género son las novelas cortas, y por ello el autor leonés publica 'La cabeza en llamas' (Galaxia Gutenberg) donde aúna filosofía, experiencias y "elementos simbólicos" que conforman su universo literario.

"La novela corta es el termino medio y proporciona la intensidad absoluta del cuento y permite el desarrollo de una novela", argumenta el autor y académico para quien estos textos conllevan reflexión y a la reconsideración del proceso creativo.

En rueda de prensa, Luis Mateo Díez ha desmenuzado cada una de las cuatro historias que componen este volumen escrito con diferentes procedimientos y diferentes tonalidades que tienen el sabor de un narrador que se adentra, en pocos días, en una "edad arriesgada y peligrosa", asegura.

En este sentido, Luis Mateo Díez señala el "riesgo" que ha encarado al construir al protagonista de la primera historia, 'La cabeza en llamas', "alguien que nace para el desorden" y que lleva una vida en "incitación continua a que desaparezcan las cosas".

Para el autor este personaje tiene un gran parentesco con los que ya crearon grandes clásicos como Galdos y Dostoievski, y reconoce que siente por ellos una gran "admiración".

ENSOÑACIONES Y RECUERDOS

El contraste es enorme con la segunda historia, en la que un tío invita a comer a sus dos sobrinos en un lujoso restaurante, y allí los muchachos descubrirán la existencia misteriosa de un hombre que confunde las ensoñaciones con los recuerdos.

En la tercera historia, conoceremos a dos seres que se contraponen entre sí, con la tensión de un debate de ideas y sensaciones, y algo tan secreto como el gusto de la infidelidad. En este sentido, para Luis Mateo Diez, 'Contemplación de la desgracia' es un homenaje a la soltería como una forma de "asumir la soledad" y como una "guía de autoconocimiento totalmente fascinante".

Por último, en la cuarta historia, 'Vidas de insecto' construye unas "memorias escolares" escritas por un adolescente que creció pensando que él y sus compañeros "eran larvas o insectos en manos de unos curas". Este relato, reconoce que es el más autobiográfico de todos, aunque ocurran cosas "estrambóticas".

Nació en Villablino, León, en 1942. La publicación en 1973 de Memorial de hierbas marca el inicio de una fecunda producción narrativa de la que cabe citar novelas como 'La fuente de la edad' (1986), premio de la Crítica y Nacional de Narrativa, 'El expediente del náufrago' (1992), 'Camino de perdición' (1995), 'Fantasmas del invierno' (2004), 'La piedra en el corazón' (2006) o 'La gloria de los niños' (2008). Con 'La ruina del cielo' fue distinguido de nuevo en el año 2000 con el premio de la Crítica y el Nacional de Narrativa.

En 2008 publicó Los frutos de la niebla, el volumen que culminaba la serie 'Las fábulas del sentimiento', una peculiar comedia humana compuesta por doce novelas cortas que habían ido apareciendo a lo largo de los últimos diez años en los volúmenes 'El diablo meridiano', 'El eco de las bodas' y 'El fulgor de la pobreza'. En 2000 fue elegido miembro de la Real Academia Española y le fue concedido el premio Castilla y León de las Letras. Su obra está traducida al francés, inglés, italiano, alemán, griego, polaco, neerlandés y húngaro, entre otros idiomas.

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