Vecinos de Montamarta (Zamora), sorprendidos por el robo de un Niño Jesús en la ermita de la Virgen del Castillo

Actualizado 20/10/2010 11:31:05 CET

MONTAMARTA (ZAMORA), 20 Oct. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

Los vecinos de Montamarta se encuentran asombrados tras conocerse el robo de una de las figuras del Niño Jesús de la ermita de la Virgen del Castillo de esta localidad zamorana, muy conocida en la provincia por celebrarse en ella la mayoría de las fiestas importantes de la zona, así como bodas y comuniones y por albergar la imagen de la patrona del pueblo.

En declaraciones a Europa Press Televisión, el párroco de la iglesia, Matías Pérez, relató que los ladrones entraron a robar probablemente una de las noches del puente del Pilar. Una vez dentro se dispusieron a sustraer "la figura del Niño Jesús que la Virgen del Castillo portaba en su mano izquierda, así como otro Niño Jesús que había en el camarín de la Virgen", donde guardan esta figura que sale en procesión el Domingo de Pascua, en el encuentro de La Dolorosa con El Resucitado.

Los vecinos del pueblo mantienen la teoría de que el móvil del robo se debe a "algún encargo para algún coleccionista o anticuario", ya que se trata de una talla de madera del siglo XVIII cuyo valor histórico o artístico, a efectos económicos, no es elevado y no es una pieza que llame mucho la atención.

Además, el hecho de que los ladrones no se llevaron dinero de los lampadarios ni de los limosneros, ni las medallas de oro y ni pendientes que porta la virgen o su corona, hacen al pueblo pensar que los ladrones iban "ex profeso" a por esta talla, ya que ese dinero se deja a propósito y a la vista porque ya han sufrido robos anteriormente y no desean "sufrir más destrozos" en la ermita.

Al contrario, esta virgen de bastidor, cuyo valor económico radica en su cara, manos y el Niño Jesús que porta, tiene su valor en el cariño y la devoción que el pueblo de Montamarta siente hacia ella. "El valor que tiene es sentimental, de la gente del pueblo, que la tienen como patrona", aseguró el párroco.

Así, aseguró que el pueblo ha recibido la noticia "muy mal" porque aunque el templo ya había sufrido más robos anteriormente, "nunca habían atacado a la virgen, que es lo que más quieren". "Suponemos que los ladrones no saben el valor que tiene para la gente, porque aunque artísticamente no tiene mucho valor económico, para nosotros sí lo tiene, claro".

El pueblo tiene una "una fe muy grande" en esta virgen y ahora va a pensar en alguna manera para recuperarla o restaurarla. "Aquí si hay que echar una mano se echa", aseguró María, una vecina, desolada ante esta pérdida. "Si hace falta pagar algo, incluso lo pago yo", concluyó.