Wine Spectator otorga al sumiller segoviano Juan Antonio Herrero su quinto 'Best of Award of Excellence'

El sumiller Juan Antonio Herrero
HOTELES SILKEN
Actualizado 19/09/2012 14:17:19 CET

Asesor de Hoteles Silken, el joven considera el galardón un premio a la constancia y el fiel seguimiento de la excelencia

SEGOVIA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El segoviano Juan Antonio Herrero, jefe sumiller del Restaurante Lágrimas Negras de Madrid y principal asesor de bebidas para toda la cadena de hoteles Silken, se ha alzado por quinta vez consecutiva con el 'Best of Award of Excellence', reconocimiento que otorga la revista estadounidense Wine Spectator.

El galardón, que premia anualmente las mejores cartas de vinos de todo el mundo en cuanto a calidad, variedad, procedencia, selección y presentación, está considerado uno de los más prestigiosos. Este año, la influyente publicación americana ha reconocido a casi 3.800 restaurantes de más de 75 países, que se han distinguido por la alta calidad de sus cartas de caldos.

Para Herrero, el quinto 'Best of Award of Excellence' supone un premio a la constancia y el fiel seguimiento de la excelencia, requisitos ambos que el propio sumiller considera no obstante que se le deben exigir como profesional.

En declaraciones a Europa Press, el joven asegura que disfruta con lo que hace y que le supone una motivación constante el cometido de tener la carta actualizada, sin que se "escapen" estilos o novedades que puedan integrase a la cocina que propone el chef y lo que demanda el cliente.

Juan Antonio Herrero, natural de Sepúlveda, ha alcanzado con sólo 35 años algunos de los principales premios del sector. En 2004, cuando trabajaba para el restaurante The Greenhouse de Londres, obtuvo el premio 'Nariz de Oro'.

Una vez en España, fue nombrado sumiller del año 2005 por la revista Metrópoli al tiempo que empezaba su trayectoria en el establecimiento Lágrimas Negras del Silken Puerta de América de Madrid. Un año más tarde, recibió el Premio Nacional de Gastronomía 'Mención de Honor'.

El restaurante en el que se desempeña en la actualidad cuenta con 920 referencias de vino, que se modifican continuamente en función de las tendencias y novedades y de los platos que elabora el equipo de cocina que lidera Iván Sáez.

La búsqueda de referencias, siempre con la calidad y la variedad como premisas, es lo que distingue el listado de caldos, según destaca Herrero, quien atestigua que la de Lágrimas Negras es una de esas cartas en la que es casi imposible que el cliente no encuentre el estilo de vino que le guste o que acompañe bien a cualquiera de los platos que elija.

"Sólo seleccionamos vinos que creemos tienen suficiente calidad como para cubrir los estándares de la carta o aquellos que aportan algo nuevo en variedad, perfil o estilo a la misma", incide.

Entre sus proyectos futuros, el sumiller segoviano señala que está muy involucrado en el reto de dotar a los hoteles Silken de una oferta de bebidas acorde a su situación geográfica y estilo y en consonancia con el concepto de calidad y variedad que caracteriza la de Lágrimas Negras, aunque con la dificultad añadida de conseguir una propuesta dinámica, novedosa y, sobre todo, con buena calidad-precio.

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