Más de 200 personas despiden en Bocos de Duero (Valladolid) a la española María Isabel Arranz

Actualizado 05/07/2007 15:35:32 CET

BOCOS DE DUERO (VALLADOLID), 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Más de dos centenares de personas acudieron hoy a la localidad vallisoletana de Bocos de Duero para dar el último adiós a María Isabel Arranz, una de los siete turistas españoles fallecidos en el atentado de Yemen del pasado lunes.

Los padres de la fallecida, que contaba con 38 años, así como sus familiares, amigos y vecinos del municipio acudieron puntuales a las 10 horas de la mañana a la iglesia de la localidad, donde el párroco titular ofició el funeral junto con otros cuatro sacerdotes, uno de los cuales, Faustino Bocos, es tío de la turista fallecida.

Visiblemente afectados, los padres de la joven, que estaba casada con Gabriel Tortosa, otro de los turistas que murió en el atentado terrorista, estuvieron en todo momento acompañados y arropados por sus familiares y amigos, que abarrotaron la iglesia parroquial.

Al funeral, que duró aproximadamente 40 minutos, acudió en representación del Gobierno de España el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Cecilio Vadillo, que comprendió el dolor de la familia en estos momentos tan difíciles y trágicos.

"Estoy en representación del Gobierno de la nación acompañando a la familia, que está destrozada por la muerte de su única hija, y que además se debe a un atentado terrorista", indicó Vadillo.

Tras finalizar el funeral en la parroquia del pueblo, los asistentes se trasladaron al cementerio, a unos cuatrocientos metros de la iglesia, donde se procedió a enterrar el cuerpo de María Isabel. Fue entonces, cuando los padres de la joven y familiares más cercanos, dieron a la joven el último adiós en la intimidad.

CONSTERNACIÓN

Hasta Bocos de Duero se trasladaron vecinos de pueblos cercanos que conocían a la familia. Entre los asistentes estaba José Antonio Carrascal, amigo de la familia, quien explicó a Europa Press Televisión que en toda la comarca existía una gran "consternación" por la muerte de la joven, que residía en Barcelona junto a su marido, con quien se casó en 2003.

Mientras, otro vecino de la localidad y amigo del padre de la turista española fallecida, Antonio Cortés, mostró el dolor que produjo entre sus amigos la muerte de María Isabel. "Los padres están destrozados. Hoy te puede pasar allí y aquí, porque las cosas estás muy difíciles" , subrayó visiblemente muy emocionado.

Por su parte, el alcalde de Bocos de Duero, Luis Mínguez, explicó la situación que vive la familia y precisó que "están muy mal",al tiempo que buscó consuelo al indicar que los padres "al menos han estado muy acompañados por todos los vecinos".

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