0,8 millones para retirar 2.500 toneladas de residuos químicos

Actualizado 11/05/2012 15:51:40 CET
Acuerdo Para Retirar Los Residuos Químicos De La Fábrica De Massó I Carol
Foto: GENERALITAT DE CATALUNYA

BARCELONA, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La retirada de las cerca de 2.500 toneladas de residuos químicos abandonadas en la antigua fábrica de Massó i Carol, en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), costará cerca de 800.000 euros.

   Así consta en el convenio firmado este viernes para iniciar el proceso de retirada de los productos, que se agrupan en 41 tipos de residuos envasados en unos 6.500 bidones y envases de diferentes capacidades que se encuentran al aire libre desde hace cuatro años, ha informado en un comunicado la Conselleria de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat.

   El acuerdo, alcanzado tras meses de negociaciones, ha sido rubricado por el director de la Agencia Catalana de Residuos (ARC), Josep Maria Tost, el alcalde del municipio, Gerard Segú, los administradores concursales de la empresa y por la Inmobiliaria Mar --propietaria de los terrenos--.

   De hecho, será la inmobiliaria quien pagará la operación y la encargada de realizar los estudios de riesgo del suelo, en un caso que está siendo investigado en los juzgados de Sant Boi de Llobregat por presunto delito ambiental y desobediencia de Massó i Carol.

   Vecinos de Santa Coloma de Cervelló, agrupados en torno a la Plataforma Contra el Cementerio Químico, llevaban meses alertando del estado que presentaba el solar, al que se podía acceder sin dificultad.

RESIDUOS INVENTARIADOS

   Hasta la fecha, los residuos han sido inventariados y clasificados, agrupados por tipologías homogéneas y de seguridad, y su tratamiento se llevará a cabo en instalaciones autorizadas.

   La ARC resolvió en 2008 el expediente sancionador contra Massó i Carol por la ausencia de gestión y abandono de residuos "peligrosos" por un importe total de 32.000 euros.

   Con posterioridad, y ante la falta de respuesta de la fábrica, en concurso de acreedores, se han impuesto tres multa coercitivas de 3.200 euros cada una que nunca se han pagado y están reclamadas en la vía judicial desde 2009.

   El ayuntamiento, por su parte, ha seguido la situación y consiguió en 2011 que la empresa propietaria de los terrenos realizara un inventario de los residuos y acondicionara los bidones, antes de sumarse a la denuncia en 2012.

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