El acusado de acumular 480 toneladas de estiércol alega que no quería dañar el medio

Audiencia de Barcelona
JUSTICIA
Actualizado 03/07/2012 16:30:57 CET

BARCELONA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

El acusado de ocupar una zona del Parc Agrari del Baix Llobregat (Barcelona) para instalar un depósito presuntamente ilegal con 489 toneladas anuales de estiércol entre 2003 y 2008 ha afirmado este martes ante el juez de la Audiencia de Barcelona que no quería dañar el medio porque es agricultor.

El procesado Carles M. era propietario de una empresa de frutas y verduras que disponía de una planta de excrementos que se transforman en compuesto orgánico que sirve de abono y, en 2003, aprovechando que en el Parc Agrari quedó una finca abandonada de 4.000 metros cuadrados, instaló el supuesto vertedero ilegal.

La Fiscalía, que pide la clausura del vertedero y cinco años y seis meses de prisión por un delito contra el medio ambiente agravado por la falta de licencia municipal, considera que los excrementos de animales a la intemperie depositados sin ninguna medida de control han supuesto un "grave riesgo" de contaminación del acuífero protegido que queda justo debajo de la montaña de residuos.

Durante esas fechas, las aguas del acuífero estaban destinadas en un 78% al uso urbano, un 16% al industrial y un 6% al agrícola, además de hallarse a unos 1.000 metros de un pozo de abastecimiento urbano, donde se encontraron sustancias contaminantes.

Según el fiscal, el hecho de que no se impermeabilizara el suelo ni se protegiera bajo cubierto hizo aumentar las filtraciones a causa de las lluvias en un terreno que la normativa municipal considera "rústico protegido de valor agrícola".

El gerente del Parc Agrari, que ha comparecido como testigo, ha destacado que este tipo de depósitos son habituales en el campo para gestionar el abono orgánico y ha calificado el vertedero de "depósito temporal de material de abono" que se utiliza para la huerta.

Ha aclarado que el citado depósito no requería de licencia alguna, un extremo que han corroborado los técnicos del Ayuntamiento de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), si bien el fiscal ha remarcado que igualmente debían de haberse tomado medidas para evitar el "fenómeno de lixiviación".

VERSIONES OPUESTAS DE LOS EXPERTOS

Durante la vista, que se ha celebrado en la sección séptima de la Audiencia, han comparecido distintos peritos aportados por las partes con versiones opuestas respecto al grado de contaminación que generó el estiércol y, por tanto, del riesgo potencial que supuso para el medio.

Expertos toxicológicos han considerado que, por la humedad, los residuos generaron charcos con una cantidad "muy alta" de un elemento químico propio de la materia fecal, lo que desmentiría que eran residuos tratados como aducía la defensa del acusado.

Estos mismos testigos han incidido en que el líquido contenía purines, si bien peritos aportados por la defensa han destacado que aunque no se trataba de "agua destilada" no contenía purines.

De hecho, el letrado defensor ha venido a argumentar que el montón de excrementos podría haberse producido por la fauna que frecuenta el Parc Agrari, algo que una toxicóloga ha negado aduciendo que los excrementos de las aves no pueden provocar un "amontonamiento de 50x50".